Un doble en la novena entrada bastó para que Venezuela se coronara campeona del Clásico Mundial de Béisbol tras vencer a Estados Unidos por 3-2 en un partido que mantuvo en vilo a miles de aficionados en el LoanDepot Park de Miami.
Venezuela: Venezuela Conquista el Clásico Mundial…
El equipo venezolano, que disputaba su primera final en la historia del torneo, mostró desde el primer lanzamiento la determinación que lo caracterizó durante toda la competición. Ronald Acuña Jr. conectó un hit en el primer envío del encuentro, marcando el tono de lo que sería una noche de dominio estratégico y oportunismo ofensivo.
Venezuela abrió el marcador en la tercera entrada gracias a un elevado de sacrificio de Maikel Pérez que impulsó a Salvador Pérez, quien previamente había avanzado a tercera base por un error del lanzador estadounidense Nolan McLean. La ventaja se amplió en la cuarta entrada cuando Wilyer Abreu conectó un jonrón solitario que puso el encuentro 2-0.
El pitcheo venezolano, liderado por Eduardo Rodríguez, mantuvo a raya a una poderosa alineación estadounidense que incluía nombres como Aaron Judge, Bryce Harper y Bobby Witt Jr. Rodríguez solo permitió un corredor en base durante los primeros tres innings, mientras que el relevo venezolano mantuvo la efectividad a lo largo del partido.
Sin embargo, Estados Unidos no se rindió. En la octava entrada, Bryce Harper conectó un jonrón de dos carreras que empató el encuentro 2-2, transformando el ambiente del estadio y llevando el partido a una situación de muerte súbita. El golpe parecía haber desmoralizado a los venezolanos, pero el equipo demostró la fortaleza mental que lo caracterizó durante todo el torneo.
La novena entrada fue el escenario de la gesta venezolana
La novena entrada fue el escenario de la gesta venezolana. Luis Arráez recibió una base por bolas y fue reemplazado por Javier Sanoja, quien robó la segunda base tras una revisión de video. Eugenio Suárez, quien había sido clave durante toda la campaña, conectó un doble que impulsó a Sanoja desde la segunda base, colocando el marcador 3-2 a favor de Venezuela.
Daniel Palencia, desde el montículo, cerró el partido con maestría. Ponchó a Kyle Schwarber, forzó un elevado de Gunnar Henderson y finalmente ponchó a Roman Anthony para sellar la victoria y desatar la euforia de la afición venezolana que llenó el estadio y lo convirtió, por momentos, en una sucursal de Caracas.
El triunfo representa el punto culminante de un torneo excepcional para Venezuela, que terminó con seis victorias y una derrota ante República Dominicana en la fase de grupos. El camino incluyó victorias notables sobre Japón en cuartos de final (8-5) e Italia en semifinales (4-2), demostrando la capacidad del equipo para enfrentar y superar a rivales de diferentes estilos y fortalezas.
Este título no solo representa un logro deportivo, sino también un momento de orgullo para un país que encontró en el béisbol una fuente de unidad y alegría en momentos complejos. La combinación de pitcheo efectivo, bateo oportuno y defensa impecable mostrada en esta final resume el nivel alcanzado por el equipo venezolano, que ahora se erige como la mejor selección de béisbol del planeta.
📰 Fuente: diariolibre.com






