La energía del merengue se apoderó de la sala principal del Teatro Nacional Eduardo Brito en una noche que ya quedó grabada en la memoria de los asistentes. El escenario se iluminó con un espectáculo que combinó nostalgia, talento emergente y el inconfundible carisma de uno de los más grandes exponentes del género.
elvis crespo: Elvis Crespo Enciende el Teatro…
Con una puesta en escena dinámica, acompañado de bailarines y efectos visuales, Crespo apareció luciendo una chaqueta brillante y un sombrero que evocaba a Elvis Presley, un guiño a la iconografía musical que marcó generaciones. Desde el primer acorde, el público se entregó a un recorrido por sus mayores éxitos: "Píntame", "Nuestra canción" y "Tu sonrisa" sonaron como himnos que transformaron el teatro en una pista de baile colectiva.
Pero el momento más celebrado llegó cuando el artista invitó al escenario a Ebenezer Guerra, nominado a Revelación del Año, a quien presentó como "la nueva estrella dominicana". Juntos interpretaron "Noche estrellada", en un gesto que simbolizó el relevo generacional dentro del género. El dúo no solo mostró la vigencia del merengue, sino también su capacidad para reinventarse y abrazar nuevas voces.
La participación de Crespo se sumó…
La participación de Crespo se sumó a una noche rica en propuestas musicales. El colombiano Fonseca llevó su folclore al escenario, mientras el grupo cristiano Barak junto a Martha Heredia ofrecieron un emotivo cierre del segmento In memoriam. Pavel Núñez repasó 25 años de trayectoria, y Toño Rosario compartió espacio con exponentes urbanos en colaboraciones que celebraron la diversidad y evolución de la música caribeña.
Este regreso de Elvis Crespo a los Premios Soberano no solo reafirmó su estatus como ícono del merengue, sino que también abrió un puente entre generaciones, demostrando que el género sigue vivo, vibrante y listo para conquistar nuevas audiencias.
📰 Fuente: diariolibre.com






