La guerra en el Golfo Pérsico entró en una fase decisiva tras el ataque iraní contra Ras Lafan, el mayor complejo de exportación de gas natural licuado del mundo, ubicado en Catar. La acción, en respuesta a un bombardeo israelí sobre el gigantesco yacimiento de South Pars, causó daños considerables en instalaciones clave para el suministro global de energía.
La crisis amenaza con desestabilizar los mercados internacionales y provocar una escasez sin precedentes.
Oriente Medio: Irán Golpea el Corazón Energético…
La escalada comenzó cuando Israel atacó la parte iraní del yacimiento offshore de South Pars-North Dome, la mayor reserva de gas conocida en el planeta. Este campo, compartido con Catar, abastece cerca del 70 % del gas natural doméstico de Irán. En represalia, Teherán lanzó ataques contra Ras Lafan, provocando incendios que fueron controlados por las autoridades cataríes sin víctimas mortales.
Catar, segundo exportador mundial de GNL, calificó los ataques como una violación de líneas rojas al afectar instalaciones civiles vitales.
El conflicto no se limitó a Catar. Irán atacó también la refinería saudita de Samref en Yanbu, capaz de procesar más de 400,000 barriles diarios, y las refinerías de Kuwait, Mina Abdullah y Mina Al Ahmadi, con capacidad combinada de 800,000 barriles diarios. Estos ataques demuestran la intención iraní de golpear la infraestructura energética de sus adversarios regionales, incluyendo alternativas a la exportación por el estrecho de Ormuz, actualmente bloqueado por la República Islámica.
La respuesta internacional no se hizo esperar
La respuesta internacional no se hizo esperar. El presidente Donald Trump advirtió que Estados Unidos destruiría por completo el yacimiento de South Pars si Irán ataca nuevamente a Catar, país al que calificó como "totalmente inocente". Arabia Saudita, por su parte, se reservó el derecho de responder militarmente a los ataques iraníes.
La crisis ha provocado un alza significativa en los precios del petróleo, con el barril de Brent superando los 118 dólares y el WTI alcanzando casi 99 dólares.
La guerra ha dejado más de 2,200 muertos en casi tres semanas, principalmente en Irán y Líbano, donde se enfrentan Israel y el grupo Hezbolá. La Organización Marítima Internacional convocó una reunión de emergencia en Londres para establecer un corredor marítimo seguro que permita evacuar los 20,000 marinos atrapados en 3,200 barcos cerca del estrecho de Ormuz. Irán propuso cobrar derechos a los buques que transiten por la vía, mientras el presidente francés Emmanuel Macron denunció una "imprudente escalada" y pidió conversaciones directas entre Estados Unidos e Irán para desactivar la crisis energética global.
📰 Fuente: diariolibre.com






