Un nuevo capítulo de la escalada militar en Oriente Medio sacude este jueves los mercados energéticos globales y pone en alerta a las principales potencias mundiales. Las represalias iraníes contra instalaciones petroleras y gasísticas en la región han dejado de manifiesto que el conflicto iniciado hace menos de tres semanas ha cruzado una línea roja: ahora los objetivos son directamente los centros de producción de hidrocarburos.
Oriente Medio: Irán Contraataca y Golpea el…
El mayor complejo de gas natural licuado del planeta, ubicado en Ras Lafan, Catar, sufrió daños considerables tras un ataque con misiles iraníes en la madrugada del jueves. Horas después, Teherán lanzó un segundo ataque contra la misma instalación, que procesa la mayor parte de las exportaciones cataríes de GNL y representa un eslabón crítico en el suministro energético mundial. QatarEnergy confirmó los daños pero señaló que los incendios fueron controlados sin víctimas mortales.
El conflicto escaló cuando Israel atacó el miércoles el yacimiento offshore de South Pars-North Dome, compartido por Irán y Catar, considerada la mayor reserva de gas natural conocida a nivel global. Esta infraestructura abastece cerca del 70 % del gas doméstico iraní, lo que explica la contundencia de la respuesta de Teherán. La represalia no se limitó a Catar: un dron impactó la refinería saudita de Samref en Yanbu, capaz de procesar más de 400,000 barriles diarios, mientras que dos refinerías kuwaitíes en Mina Abdullah y Mina Al Ahmadi sufrieron ataques similares, provocando incendios controlados sin víctimas.
Los efectos inmediatos se sienten en los mercados: el barril de Brent superó los 118 dólares, con una subida cercana al 10 %, mientras el WTI alcanzó casi 99 dólares. La tensión se concentra especialmente en el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 % del petróleo y gas mundiales, y que Irán mantiene prácticamente bloqueado. Diputados iraníes proponen establecer derechos de tránsito para los buques que lo atraviesen, elevando aún más la presión sobre el comercio marítimo global.
La comunidad internacional reacciona con creciente preocupación
La comunidad internacional reacciona con creciente preocupación. La Organización Marítima Internacional convocó una reunión urgente en Londres para establecer un corredor seguro que permita evacuar los 20,000 marinos atrapados en 3,200 barcos cerca del estrecho. Francia, a través de su presidente Emmanuel Macron, calificó la situación de "imprudente escalada" y pidió conversaciones directas entre Estados Unidos e Irán.
La respuesta de Washington llegó a través de Donald Trump, quien confirmó el ataque israelí a South Pars y advirtió que cualquier nueva agresión iraní contra Catar desencadenaría una respuesta masiva de Estados Unidos, con o sin consentimiento israelí. Arabia Saudita, por su parte, se reservó el derecho a responder militarmente a los ataques iraníes que afectan su territorio desde hace semanas.
En casi tres semanas de conflicto, más de 2,200 personas han perdido la vida, principalmente en Irán y Líbano, donde Hezbolá enfrenta a Israel en un segundo frente de guerra. La escalada demuestra que el conflicto ha abandonado escenarios previos para impactar directamente en la infraestructura energética global, con consecuencias que podrían extenderse mucho más allá de la región.
📰 Fuente: diariolibre.com






