El Espectáculo que le Dio Fama y una Deuda de Dos Millones

La noche en que Rubby Pérez recibió el premio Soberano por su espectáculo homenaje, el brillo de los reflectores no alcanzó para ocultar una sombra que crecía tras bambalinas. Aidita Selman, productora del show, subió al escenario no solo para celebrar el galardón como Espectáculo del Año, sino también para hacer pública una deuda que la mantiene en vilo: cerca de dos millones de pesos pendientes de pago por parte de la familia del artista.

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Aidita Selman: El Espectáculo que le Dio…

El reconocimiento llegó en un momento en el que la productora enfrenta una realidad muy distinta a la que se vive en la alfombra roja. Según explicó, la familia del homenajeado le prometió cancelar el monto acordado mediante la venta de propiedades, pero esas transacciones aún no se han concretado. "Ha habido inconvenientes y el proceso se ha ido alargando.

Nos han prometido que se pagará con la venta de unos bienes, pero esas transacciones no se han realizado", afirmó.

Para cumplir con los compromisos asumidos, Selman ha debido recurrir a préstamos personales y asumir pagos que no estaban contemplados en el presupuesto original. En la industria del espectáculo, es común que los productores respondan con recursos propios cuando un proyecto no alcanza los resultados económicos esperados. "Cuando un proyecto no funciona económicamente, uno busca la manera de cumplir: toma prestado, paga y luego intenta recuperarse", reconoció.

El impacto no solo afecta a…

El impacto no solo afecta a la productora, sino también a todo el equipo que trabajó en el montaje. Selman subrayó que su prioridad es garantizar que cada persona involucrada reciba lo que le corresponde. "Lo lógico es que se salde la deuda, no solo conmigo, sino con todos los que participaron y a quienes ya les debo", puntualizó.

El galardón, aunque motivo de orgullo, llegó acompañado de un sabor agridulce. "Suena muy bonito ganar el premio, pero también me llevo dos tristezas que pesan más que la estatuilla", confesó. La celebración pública contrasta con la carga emocional y financiera que implica mantener en pie un proyecto del que aún no se ha recuperado la inversión.

Lo ocurrido con "Rubby Pérez: El Espectáculo" refleja una realidad poco visible en la industria del entretenimiento, donde el éxito artístico no siempre se traduce en estabilidad económica. Mientras el show sigue siendo recordado como uno de los más destacados del año, su productora aguarda una resolución que le permita cerrar un capítulo que, por ahora, mantiene encendidas más de una luz de alerta.

📰 Fuente: diariolibre.com