El precio de la gasolina en Estados Unidos alcanzó este jueves un promedio de 3. 88 dólares por galón, la cifra más elevada desde 2022, según datos de la Asociación Americana del Automóvil.
Este incremento, que se traduce en 25 centavos más que hace una semana y casi un dólar por encima del mes anterior, refleja el impacto directo de la guerra en Oriente Medio sobre los mercados energéticos globales.
Estados Unidos: Combustibles en Ee.uu. Tocan su…
El aumento se produce en un contexto de escalada de la tensión geopolítica que ha llevado a los operadores a anticipar posibles interrupciones en el suministro de petróleo. La guerra en la región ha provocado ataques contra infraestructuras energéticas clave, lo que ha generado temores de escasez global. Este factor ha impulsado los precios del petróleo, que a su vez se refleja en el surtidor para los consumidores estadounidenses.
El diésel, por su parte, se cotiza hoy a 5 dólares por galón, manteniendo una tendencia alcista que afecta tanto al transporte de mercancías como a sectores clave de la economía. Los especialistas señalan que la volatilidad en el mercado del petróleo se ha acentuado desde que comenzó el conflicto, con incrementos sostenidos que se han acelerado en las últimas semanas.
Según reportes de medios especializados, la subida de los precios del combustible no solo se explica por la guerra, sino también por la reducción de inventarios y el aumento de la demanda en ciertos mercados. Sin embargo, la situación en Oriente Medio actúa como catalizador principal, elevando los costos de manera significativa en un corto período.
Este escenario representa un desafío para…
Este escenario representa un desafío para los hogares estadounidenses, que ya enfrentan presiones inflacionarias en otros sectores. El aumento en el precio de la gasolina afecta directamente el presupuesto de transporte, especialmente para quienes dependen del automóvil para sus desplazamientos diarios. Además, el costo del diésel impacta en el transporte de bienes, lo que podría traducirse en precios más altos para los consumidores en el corto plazo.
La AAA ha señalado que, de mantenerse la tensión actual, es probable que los precios continúen su tendencia alcista en las próximas semanas. Los analistas advierten que cualquier escalada adicional en el conflicto podría provocar nuevas subidas, especialmente si se afectan rutas clave de suministro o se extienden los ataques a instalaciones estratégicas.
En el horizonte cercano, los expertos coinciden en que el mercado permanecerá volátil mientras no se estabilice la situación geopolítica. Los consumidores y las empresas deberán adaptarse a este entorno de precios elevados, que contrasta con los niveles más bajos registrados meses atrás. La evolución de la guerra en Oriente Medio seguirá siendo, por tanto, un factor determinante para el costo de la energía en Estados Unidos.
📰 Fuente: diariolibre.com






