Irán Ataca el Corazón Energético de Catar y Eleva el…

Los mercados globales contuvieron el aliento cuando el precio del petróleo Brent se disparó casi un 10% en una sola jornada, alcanzando los 118. 03 dólares por barril.

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La causa no fue un accidente ni una fluctuación natural, sino el resultado directo de una escalada militar que ha puesto en jaque el suministro energético mundial.

Oriente Medio: Irán Ataca el Corazón Energético…

La tensión que comenzó el 28 de febrero con ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán ha evolucionado hacia un escenario inédito: el blanco ya no son solo instalaciones militares o de almacenamiento, sino puntos de producción de hidrocarburos. El miércoles, Israel lanzó un ataque sobre South Pars-North Dome, el mayor yacimiento de gas conocido en el planeta, compartido por Irán y Catar y responsable de abastecer cerca del 70% del gas natural doméstico de la república islámica.

La respuesta iraní fue inmediata y contundente. Durante la madrugada del jueves, misiles y drones impactaron Ras Laffan, en Catar, el mayor complejo industrial y puerto de exportación de gas natural licuado (GNL) del mundo. La empresa estatal QatarEnergy reportó "daños considerables" en sus instalaciones, aunque los incendios provocados fueron controlados sin víctimas mortales.

Horas después, Teherán volvió a atacar el mismo objetivo, profundizando la crisis.

Pero Catar no fue el único afectado. Un dron se estrelló contra la refinería saudita de Samref, en Yanbu, con capacidad para procesar más de 400,000 barriles diarios. Esta infraestructura cobra especial relevancia al ser una vía alternativa para exportar petróleo, evitando el estrecho de Ormuz, que Irán mantiene prácticamente bloqueado.

El crudo llega a Yanbu a través del oleoducto Petroline, que recorre más de 1,000 kilómetros desde el este de Arabia Saudita. Más al norte, en Kuwait, las refinerías de Mina Abdullah y Mina Al Ahmadi sufrieron ataques con drones que causaron incendios, aunque sin víctimas.

La escalada ha provocado una reacción en cadena

La escalada ha provocado una reacción en cadena. Arabia Saudita advirtió que se reserva el derecho de responder militarmente a Irán, que ataca regularmente su territorio. Catar, segundo exportador mundial de GNL, lamentó que los ataques "cruzaran todas las líneas rojas" al tener como objetivo instalaciones civiles vitales.

En Washington, el presidente Donald Trump confirmó el ataque israelí a South Pars y lanzó una advertencia sin precedentes: si Irán ataca nuevamente a Catar, Estados Unidos "volará masivamente la totalidad del yacimiento de gas" con o sin consentimiento de Israel.

La crisis ha trascendido lo militar y económico. La Organización Marítima Internacional se reúne de urgencia en Londres para establecer un corredor marítimo seguro que permita evacuar los barcos bloqueados cerca del estrecho de Ormuz. Se calcula que 20,000 marinos aguardan a bordo de 3,200 embarcaciones, paralizando el comercio marítimo global.

Irán, por su parte, estudia imponer derechos de tránsito a los buques que usen el estratégico paso, por donde circula el 20% del petróleo y gas mundiales.

El presidente francés Emmanuel Macron calificó la situación de "imprudente escalada" y urgió conversaciones directas entre estadounidenses e iraníes. En casi tres semanas, el conflicto ha dejado más de 2,200 muertos, principalmente en Irán y Líbano, donde se libra un segundo frente entre Israel y el movimiento proiraní Hezbolá.

La comunidad internacional observa con creciente preocupación cómo una disputa regional amenaza con desestabilizar el suministro energético global, disparar los precios del crudo y poner en riesgo la seguridad marítima en una de las rutas más estratégicas del planeta. La pregunta que resuena en los mercados y las cancillerías es si esta escalada encontrará límites antes de provocar una crisis energética sin precedentes.

📰 Fuente: diariolibre.com