El panorama energético internacional se ha tornado crítico en los últimos días, según alertó el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz. En un contexto marcado por la escalada de tensiones en Medio Oriente, el funcionario calificó como grave la situación del mercado petrolero, advirtiendo sobre consecuencias directas para la economía nacional.
Medio Oriente: Crisis Energética Amenaza con Golpear…
Díaz ofreció estas declaraciones al término del segundo Consejo de Gobierno de 2026, una reunión encabezada por el presidente Luis Abinader y la vicepresidenta Raquel Peña. La sesión, que se extendió por tres horas, sirvió para evaluar los avances en las prioridades de crecimiento económico y la estrategia Meta RD 2036, aunque las preocupaciones energéticas acapararon la atención.
La guerra en Medio Oriente ha desencadenado una volatilidad sin precedentes en los precios del petróleo, afectando las cotizaciones globales y generando incertidumbre en los mercados. Este escenario representa un desafío particular para República Dominicana, cuya economía depende significativamente de las importaciones energéticas.
El ministro enfatizó que el impacto de esta crisis no se limita al sector energético, sino que se extiende a múltiples áreas de la economía nacional. El aumento de los costos de importación podría presionar la inflación, afectar la competitividad de las empresas y complicar el cumplimiento de los objetivos fiscales establecidos en el plan Meta RD 2036.
Durante el Consejo de Gobierno, las autoridades analizaron posibles escenarios y estrategias de mitigación. Entre las opciones consideradas figuran la diversificación de proveedores energéticos, la aceleración de proyectos de energías renovables y la implementación de medidas de eficiencia energética en el sector público y privado.
El equipo económico también discutió la…
El equipo económico también discutió la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección social para amortiguar el impacto sobre los sectores más vulnerables de la población. El alza en los precios de los combustibles suele traducirse en incrementos en el transporte y los alimentos, afectando directamente el poder adquisitivo de los hogares.
Aunque el gobierno mantiene su compromiso con el crecimiento económico y los objetivos de desarrollo a largo plazo, la crisis energética internacional obliga a replantear prioridades y ajustar estrategias. Los expertos consultados por medios locales coinciden en que la situación requiere de una respuesta coordinada entre los diferentes sectores productivos y una comunicación transparente con la ciudadanía.
La administración ha reiterado su disposición a implementar medidas de contingencia si la situación se agrava, incluyendo la posibilidad de ajustes en el subsidio a los combustibles o la activación de reservas estratégicas. Sin embargo, fuentes oficiales enfatizan que cualquier decisión se tomará con base en un análisis cuidadoso de los costos y beneficios para la economía nacional.
Mientras el mercado petrolero internacional continúa mostrando alta volatilidad, el gobierno dominicano enfrenta el desafío de mantener la estabilidad económica sin comprometer el bienestar de la población ni los objetivos de desarrollo a mediano y largo plazo.
📰 Fuente: diariolibre.com






