El aumento vertiginoso de los precios del petróleo en el mercado internacional ha llevado al Gobierno dominicano a preparar un blindaje económico que busca evitar el impacto directo sobre los bolsillos de los ciudadanos y la estabilidad macroeconómica del país.
Medio Oriente: Gobierno Activa Blindaje Fiscal Ante…
Ante la escalada que ha llevado el precio del crudo WTI desde 65 dólares hasta niveles entre 95 y 100 dólares en los últimos meses, representando un incremento de entre 65 % y 70 % en lo que va del año, las autoridades han identificado una partida adicional de 10,000 millones de pesos para ampliar el subsidio a los combustibles si fuera necesario. Este monto se suma a los aproximadamente 12,000 millones de pesos ya contemplados en el Presupuesto Nacional vigente.
La situación se ha agravado por los efectos de la guerra en el Golfo Pérsico, que ha generado una crisis sin precedentes en el mercado petrolero internacional. El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, calificó la coyuntura como grave y advirtió sobre su impacto directo sobre la economía dominicana. "Estamos ante una crisis que no controlamos, pero que encuentra al país en una posición fiscal y macroeconómica fuerte y resiliente", afirmó el funcionario.
Las medidas se discutieron durante el…
Las medidas se discutieron durante el segundo Consejo de Gobierno de 2026, encabezado por el presidente Luis Abinader junto a la vicepresidenta Raquel Peña. El encuentro sirvió para definir tres objetivos fundamentales: preservar la estabilidad macroeconómica, garantizar la sostenibilidad fiscal y proteger la estabilidad social, con énfasis en los sectores más vulnerables mediante el fortalecimiento de los programas sociales existentes.
El cálculo inicial del subsidio se realizó sobre la base de un precio del petróleo de 65 dólares por barril, pero la realidad actual del mercado ha obligado a las autoridades a preparar un plan de contingencia. La partida adicional de 10,000 millones de pesos funcionará como un colchón financiero que permitirá reasignar recursos de ser necesario para mantener el costo de los combustibles en niveles manejables para la población.
La estrategia gubernamental busca evitar una transferencia directa de los aumentos internacionales a los consumidores locales, lo que podría generar presiones inflacionarias y afectar el poder adquisitivo de los hogares. Esta decisión refleja el compromiso de las autoridades con mantener la estabilidad económica en un contexto internacional adverso, protegiendo al mismo tiempo a los sectores más sensibles a las variaciones de precios en productos básicos.
📰 Fuente: diariolibre.com






