Lo que comenzó como un tributo a la carrera de uno de los más grandes del merengue dominicano terminó envuelto en una controversia financiera que ha puesto en jaque a los organizadores y a la familia del artista.
Rubby Pérez: Un Homenaje que Terminó en…
El pasado año se realizó el espectáculo "Rubby Pérez Infinito", un evento que buscaba celebrar la trayectoria musical del intérprete y que contó con la participación de diversos artistas y productores. Sin embargo, lo que debía ser un momento de reconocimiento y celebración se ha convertido en el centro de un conflicto público.
La productora Aidita Selman reveló recientemente que se le adeudan dos millones de pesos por la realización del show. Durante una entrevista en la sala de prensa de los Premios Soberano, donde fue galardonada por el espectáculo, Selman detalló que el evento fue una iniciativa de Eliezer Pérez y la diputada Lidia Pérez, quienes fungieron como productores ejecutivos del proyecto.
Ante estas declaraciones, los hijos del merenguero -July Pérez, Zulinka Pérez, Yuzulka Pérez y Rubmariel Pérez- emitieron un comunicado para aclarar su posición. Los herederos del artista explicaron que no tienen ningún tipo de vinculación con la producción del espectáculo ni responsabilidad contractual con participantes, talentos o suplidores del evento.
Los hijos de Rubby Pérez argumentan…
Los hijos de Rubby Pérez argumentan que esta aclaración responde a la necesidad de evitar interpretaciones erróneas cuando se afirma que la familia del artista adeuda dos millones de pesos a una productora de espectáculos. En ese sentido, puntualizaron que dicha afirmación no debe involucrarlos, ya que no participaron en la organización ni en la ejecución del evento.
Los herederos del artista explicaron que no asumieron compromisos contractuales con ninguna de las personas o empresas vinculadas al espectáculo, incluyendo artistas, suplidores o personal técnico. Esta posición busca establecer una clara distinción entre su rol como familia del homenajeado y los aspectos operativos y financieros del evento.
La situación ha generado confusión entre el público y ha puesto en evidencia la importancia de establecer responsabilidades claras en la organización de eventos de gran envergadura. Mientras la productora mantiene su reclamo económico, la familia del artista se desvincula completamente de las obligaciones financieras del espectáculo.
Este caso sirve como recordatorio de los riesgos asociados a la producción de eventos culturales y la necesidad de acuerdos contractuales bien definidos. Mientras ambas partes mantienen sus posturas, el desenlace de este conflicto podría sentar precedentes sobre cómo se gestionan este tipo de situaciones en el futuro.
📰 Fuente: diariolibre.com






