El senador Omar Fernández planteó una reflexión que toca una fibra sensible en la actualidad: cuando el costo de la vida se dispara y la incertidumbre económica golpea a todos, el peso de los ajustes no puede recaer exclusivamente sobre la población. En un contexto marcado por conflictos internacionales que impactan la economía local, el legislador advirtió que el gobierno debe asumir también su parte del sacrificio, evitando que las medidas anunciadas se traduzcan solo en mayores cargas para los ciudadanos.
Omar: El Llamado al Sacrificio Colectivo…
En un comunicado de prensa, el representante por la Fuerza del Pueblo cuestionó la lógica de pedir esfuerzos a la gente cuando el propio Estado no muestra disposición a compartir esa responsabilidad. Su argumento se centra en que, si bien se han anunciado incrementos en bienes y servicios, no existe evidencia clara de que las autoridades estén dispuestas a implementar políticas que alivien la presión sobre los hogares dominicanos. Para Fernández, este es el momento de aplicar medidas contracíclicas que protejan el poder adquisitivo y prioricen la calidad de vida.
Entre las propuestas que destacó se encuentra la indexación salarial, mecanismo contemplado en la ley y diseñado para que los ingresos de los trabajadores se ajusten de acuerdo con la inflación. Según el senador, esta herramienta permitiría que más recursos lleguen a las familias y eviten que la brecha entre ingresos y costos de vida siga ampliándose. "El pueblo dominicano viene haciendo sacrificios desde la pandemia.
Lleva años resistiendo, ajustándose el bolsillo, esperando alivios que no terminan de llegar", afirmó, resaltando el desgaste acumulado de la población.
La situación actual, agravada por conflictos…
La situación actual, agravada por conflictos internacionales que elevan los precios de productos básicos y generan incertidumbre en los mercados, exige respuestas que no profundicen la desigualdad. Fernández insiste en que las autoridades deben demostrar con hechos que el llamado al sacrificio es compartido, implementando políticas que distribuyan el esfuerzo de manera equitativa. En su visión, el Estado tiene la responsabilidad de diseñar estrategias que protejan el bienestar de la ciudadanía, en lugar de limitarse a anunciar ajustes que solo impactan el bolsillo de los más vulnerables.
Este debate cobra relevancia en un escenario donde la población ha mostrado resiliencia ante múltiples crisis, pero también ha expresado su agotamiento frente a promesas incumplidas. La propuesta de indexación salarial y la exigencia de que el gobierno comparta el sacrificio no son solo reclamos técnicos, sino un llamado a repensar cómo se toman las decisiones económicas en momentos de tensión. La pregunta que queda en el aire es si las autoridades estarán dispuestas a asumir su parte del peso o si continuarán trasladando toda la carga a quienes menos pueden afrontarla.
📰 Fuente: diariolibre.com






