Adiós a un Titán del Cacao

La República Dominicana despidió este domingo a uno de sus empresarios más emblemáticos. Héctor Rizek Llabaly, conocido como "el señor cacao", yace en capilla ardiente en la funeraria Blandino de la avenida Abraham Lincoln, donde familiares, amigos y personalidades de la vida pública se dieron cita para rendirle el último tributo.

Leer artículo completo → 4 min de lectura

Héctor Rizek Llabaly: Adiós a un Titán del…

El velatorio, que se extendió durante toda la mañana, transcurrió en un ambiente de recogimiento y nostalgia. Desde tempranas horas, la capilla A recibió a un flujo constante de visitantes que quisieron acompañar a la familia en este momento de duelo. Entre los asistentes se encontraban figuras prominentes del empresariado dominicano y la política, reflejando la vasta red de influencia y amistad que construyó Rizek a lo largo de su vida.

Mañana, a mediodía, sus restos serán trasladados al cementerio Puerta del Cielo, donde recibirá sepultura. La ceremonia marcará el final de un capítulo que comenzó hace décadas en San Francisco de Macorís, corazón de la región cacaotera dominicana.

El expresidente Leonel Fernández, quien acudió personalmente a dar el pésame, calificó la partida de Rizek como una pérdida significativa para el país. "El país ha perdido a una personalidad de mucho peso moral", afirmó el exmandatario, destacando la influencia que ejerció el empresario en el ámbito empresarial y especialmente en el Cibao.

Fernández recordó la cercanía que mantuvo con Rizek a lo largo de los años, subrayando su carácter solidario y su disposición inquebrantable para ayudar a quienes lo necesitaban. "Era una persona bondadosa, solidaria, que se vinculaba con todos los sectores. Cuando alguien tenía dificultades, siempre se decía: ‘Vamos a consultar a don Héctor’", evocó el exmandatario.

La relación entre ambos trascendió lo meramente profesional. Fernández reveló que la madre de su hijo Omar Fernández, Rocío Domínguez, se quedaba en la casa de Rizek, estableciendo un vínculo familiar que perduró con el tiempo. "De manera que, hasta cierto punto, Omar es el resultado de esa vinculación que viene con don Héctor en San Francisco de Macorís, con lo cual quiero decir que hubo una relación muy cercana, siempre", expresó.

El senador del Distrito Nacional, Omar…

El senador del Distrito Nacional, Omar Fernández, acompañado de su esposa Alexia Rubio, también se hizo presente en el velatorio, ratificando los lazos que unían a las familias.

La primera dama Raquel Arbaje destacó el aporte fundamental de Rizek al sector agroindustrial dominicano. "Puso el cacao dominicano en alto, colaboró con todos los productores comprando y echando hacia adelante. Hoy el cacao dominicano está dentro de los primeros en Europa y en Estados Unidos", expresó Arbaje, resumiendo el impacto que tuvo el empresario en la valorización y posicionamiento internacional del producto.

La trayectoria de Rizek en el sector cacaotero no solo transformó un rubro económico, sino que también modeló comunidades enteras en la región del Cibao. Su visión empresarial, combinada con un genuino interés por el desarrollo de los productores, creó un modelo de industria que trascendió las fronteras nacionales.

Los testimonios recogidos durante el velatorio coinciden en describir a un hombre que supo combinar el éxito empresarial con la responsabilidad social. Su legado no se limita a las hectáreas de cacao que transformó ni a los negocios que consolidó, sino a las vidas que impactó positivamente a través de su disposición para ayudar y su compromiso con el desarrollo de su comunidad.

Mientras el país se prepara para darle el último adiós, el recuerdo de "el señor cacao" permanece vivo en la memoria de quienes lo conocieron y en el futuro de una industria que él ayudó a posicionar en el mapa mundial. Su partida deja un vacío difícil de llenar, pero su ejemplo de liderazgo empresarial con conciencia social continuará inspirando a nuevas generaciones de productores y empresarios dominicanos.

📰 Fuente: diariolibre.com