La República Dominicana despide este lunes a uno de sus empresarios más emblemáticos. Héctor Rizek Llabaly, conocido como "el señor cacao", será sepultado en el cementerio Puerta del Cielo tras un velatorio que reunió ayer a familiares, amigos y personalidades del ámbito empresarial y político en la funeraria Blandino de la avenida Abraham Lincoln.
Héctor Rizek Llabaly: Adiós al Señor Cacao: el…
El productor y empresario agroindustrial dejó una huella imborrable en el sector cacao del país. Su impronta transformó la industria y posicionó al cacao dominicano entre los más valorados en Europa y Estados Unidos. El velatorio se extendió durante toda la jornada del domingo, con un ambiente cargado de nostalgia y respeto hacia quien dedicó su vida a fortalecer el sector productivo nacional.
El expresidente Leonel Fernández, quien acudió a dar el pésame, calificó la partida de Rizek como una pérdida significativa para el país. "El país ha perdido a una personalidad de mucho peso moral", afirmó Fernández, destacando la influencia del empresario en el ámbito empresarial y especialmente en la región del Cibao. El exmandatario recordó la cercanía que mantuvo con Rizek a lo largo de los años, describiéndolo como una persona bondadosa y solidaria que siempre estaba dispuesta a ayudar a quienes lo necesitaban.
Fernández compartió anécdotas que revelan la profunda conexión personal que mantenía con el empresario. "Cuando alguien tenía dificultades, siempre se decía: ‘Vamos a consultar a don Héctor’", evocó el presidente de Funglode. Además, reveló que la madre de su hijo Omar Fernández, Rocío Domínguez, se quedaba en la casa de Rizek en San Francisco de Macorís, lo que generó lazos familiares que perduran hasta hoy.
El senador del Distrito Nacional Omar Fernández también asistió al velatorio acompañado de su esposa, Alexia Rubio, ratificando la importancia que este empresario tuvo en la vida de varias generaciones de dominicanos. La primera dama Raquel Arbaje destacó el aporte de Rizek al sector agroindustrial y su respaldo incondicional a los productores. "Puso el cacao dominicano en alto, colaboró con todos los productores comprando y echando hacia adelante", expresó Arbaje, subrayando cómo su labor contribuyó a colocar al cacao dominicano entre los primeros en mercados internacionales.
La trayectoria de Héctor Rizek Llabaly…
La trayectoria de Héctor Rizek Llabaly trasciende lo meramente empresarial. Su figura representó un modelo de liderazgo basado en la solidaridad y el apoyo comunitario. En un país donde el sector agroindustrial enfrenta constantes desafíos, su visión y compromiso sirvieron como faro para muchos productores que encontraron en él un aliado estratégico y un amigo incondicional.
El impacto de su labor se refleja no solo en los logros económicos del sector cacao, sino también en la forma en que supo construir puentes entre distintos estamentos de la sociedad dominicana. Su capacidad para mantener relaciones cercanas con políticos, empresarios y productores lo convirtió en un referente de unidad y progreso.
Mientras la familia Rizek se prepara para el último adiós, el legado del "señor cacao" permanece vivo en las fincas, en los centros de procesamiento y en la memoria colectiva de quienes trabajaron junto a él. Su partida marca el fin de una era en el sector agroindustrial dominicano, pero su ejemplo de dedicación, solidaridad y visión empresarial continuará inspirando a nuevas generaciones de productores y empresarios.
La despedida de Héctor Rizek Llabaly no solo representa la pérdida de un empresario exitoso, sino también de un ser humano que supo combinar el éxito profesional con un profundo sentido de responsabilidad social y compromiso con el desarrollo de su comunidad. Su historia es un testimonio de cómo el liderazgo empresarial puede transformarse en un motor de progreso para toda una región.
📰 Fuente: diariolibre.com






