Justicia y Control, la Exigencia de Familiares Tras…

Los familiares de Angélica Geraldine Hernández exigen que se haga justicia y se refuercen los mecanismos de supervisión tras la muerte de la joven de 32 años en un centro estético de Santiago.

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Santiago: Justicia y Control, la Exigencia…

El pasado martes, parientes de la víctima acudieron a la fiscalía que opera en la Dirección Regional Cibao Central de la Policía Nacional para exigir a las autoridades asumir su responsabilidad. José Ramón Rodríguez, pariente de Angélica, cuestionó que en la clínica Diosa, ubicada en el sector Los Jardines Metropolitanos, se siguieran realizando procedimientos estéticos sin la debida regulación, pese a haber sido clausurada para fines de cirugías por el Ministerio de Salud Pública.

"¿Dónde estaban las autoridades?", preguntó Rodríguez, evidenciando la preocupación por la falta de vigilancia en este tipo de establecimientos. Eduardo Hernández, padre de la fallecida, señaló que su hija acudió a un lugar céntrico y visible de la ciudad, no a un establecimiento clandestino, lo que demuestra fallas en la fiscalización de estos negocios.

" Ella no fue a un callejón, fue a un lugar visible, en una de las zonas más prestigiadas de Santiago", agregó el padre, subrayando que la tragedia ocurrió en un sitio que aparentemente cumplía con las condiciones formales. Ámbar Sánchez, prima de Angélica, señaló que el caso evidencia debilidades en la fiscalización de los centros estéticos, lo que expone a los ciudadanos a prácticas irregulares.

"Esto no puede seguir pasando

"Esto no puede seguir pasando. Aquí hay una falta de control que está afectando a muchas personas. Hay más víctimas de este tipo de situaciones", sostuvo Sánchez, alertando sobre la necesidad de medidas urgentes para evitar que se repitan casos similares.

Los familiares dejaron claro que no buscan compensación económica, sino que se haga justicia y se establezcan responsabilidades contra todos los involucrados en el caso. Su protesta, acompañada de carteles frente a la fiscalía, busca visibilizar la necesidad de un control más estricto sobre los centros estéticos que operan en el país.

La clínica Diosa, pese a haber sido clausurada por el Ministerio de Salud Pública para la realización de cirugías, continuó ofreciendo servicios estéticos sin la debida supervisión. Este hecho ha generado un debate sobre la eficacia de los mecanismos de regulación y fiscalización en el sector de la salud estética en República Dominicana.

La familia de Angélica Geraldine Hernández insiste en que este caso no debe quedar impune y que las autoridades deben reforzar los controles para evitar que establecimientos clausurados continúen operando, poniendo en riesgo la vida de los ciudadanos que confían en estos servicios.

📰 Fuente: diariolibre.com