Donovan pronunció su advertencia durante una recepción ofrecida a bordo del portaaviones estadounidense de propulsión nuclear USS Nimitz, que se encuentra en aguas panameñas en el marco del ejercicio multinacional ‘Mares del Sur 2026’. El buque, símbolo de la proyección militar estadounidense, permanecerá en la región como parte de un recorrido que lo llevará por el resto del continente.
El evento reunió a autoridades civiles y militares de Panamá y otros países aliados, en un contexto de creciente preocupación por la presencia de actores estratégicos no tradicionales en el hemisferio.
Amen: China, Rusia E Irán Buscan…
El Canal de Panamá, vía estratégica para el comercio global y la seguridad marítima, se ha convertido en un punto focal de la rivalidad geopolítica. Según el general Donovan, potencias como China han incrementado su presencia en la región mediante inversiones en infraestructura, puertos y proyectos logísticos que, en su opinión, podrían comprometer la soberanía de naciones aliadas. "Nuestros adversarios comunes buscan no solo influencia económica, sino también acceso a puntos críticos que les permitan proyectar poder y generar inestabilidad", señaló.
Esta advertencia se produce en un momento en que Estados Unidos busca reafirmar su liderazgo en el hemisferio occidental ante el avance de iniciativas como la Franja y la Ruta de la Seda, impulsada por Beijing, o la cooperación militar entre Rusia e Irán con actores regionales. Para Washington, la presencia de estas potencias en América Latina no solo representa un desafío económico, sino también una amenaza directa a la seguridad colectiva de la región.
La declaración del jefe del Comando…
La declaración del jefe del Comando Sur refleja una estrategia más amplia de Estados Unidos para contener la influencia de sus rivales estratégicos. A través de ejercicios militares conjuntos, visitas de alto nivel y el despliegue de activos navales como el USS Nimitz, Washington busca enviar un mensaje claro: el hemisferio occidental sigue siendo una prioridad para la seguridad nacional estadounidense. Sin embargo, la eficacia de esta estrategia dependerá de la capacidad de sus aliados regionales para equilibrar sus relaciones con potencias emergentes sin comprometer su soberanía.
El futuro de la región dependerá de cómo se gestionen estas tensiones geopolíticas. Mientras Estados Unidos reafirma su presencia militar, China, Rusia e Irán continúan explorando oportunidades de cooperación en sectores clave. El desafío para los países latinoamericanos será navegar entre estas presiones sin perder autonomía ni estabilidad.
En un mundo cada vez más multipolar, la capacidad de mantener un equilibrio estratégico será fundamental para garantizar la paz y el desarrollo en el continente.
📰 Fuente: diariolibre.com





