La detección temprana y el acceso oportuno a intervenciones son clave para mejorar la calidad de vida de las personas con trastorno del espectro autista. Esta premisa, reafirmada por el Ministerio de Salud, cobra especial relevancia en un día dedicado a la concienciación sobre esta condición.
El compromiso no es solo médico, sino social: comprender, acompañar e incluir son pilares que deben sostener cualquier avance real.
Autismo: Hacia una Sociedad que Incluye…
En el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo, el ministro de Salud, Víctor Atallah, destacó los logros alcanzados en el país en el abordaje integral del TEA. En el boletín epidemiológico correspondiente a la semana 11, el funcionario enfatizó que más que una fecha, esta es una oportunidad para reafirmar el compromiso como sociedad. El país cuenta con un marco normativo robusto, encabezado por la Ley 34-23 y su reglamento, orientado a garantizar derechos y fortalecer una atención más inclusiva.
Atallah explicó que el Ministerio de Salud ha implementado protocolos para la detección temprana desde la consulta pediátrica, incluyendo el Protocolo de Atención para Niños, Niñas y Adolescentes con TEA. Este instrumento guía la identificación, diagnóstico y abordaje oportuno en los servicios de salud. Además, se ha impulsado la inversión en la capacitación de especialistas, al considerar que una atención más humana inicia con la formación y sensibilidad de quienes acompañan a las familias.
El compromiso institucional se traduce en…
El compromiso institucional se traduce en acciones concretas que buscan reducir barreras y garantizar que ninguna persona con TEA quede sin atención. La detección temprana, insistió el ministro, es determinante para que las intervenciones sean más efectivas y permitan un desarrollo pleno. En este sentido, el enfoque no solo se centra en el diagnóstico, sino también en la creación de entornos que favorezcan la inclusión en todos los ámbitos de la vida.
El avance normativo y la implementación de protocolos evidencian una voluntad política por transformar la realidad de las personas con TEA y sus familias. Sin embargo, el reto sigue siendo cultural: construir una sociedad que no solo conozca, sino que valore y acompañe la diversidad. La inclusión no es un gesto aislado, sino un proceso continuo que requiere de la participación de todos los sectores.
En este camino, cada avance cuenta. La inversión en formación, la actualización de protocolos y el fortalecimiento legal son pasos firmes hacia un país más justo y sensible. El Ministerio de Salud ha dejado claro su compromiso, pero el verdadero cambio dependerá de cuánto cada ciudadano se sume a esta causa.
La concienciación es el primer paso; la acción, el que define el futuro.
📰 Fuente: diariolibre.com






