El asueto de Semana Santa en República Dominicana se consolidó este año como uno de los más intensos en movilidad vehicular de la última década. El desplazamiento masivo de personas hacia el interior del país no solo evidenció el creciente dinamismo turístico interno, sino también la necesidad de adaptar la infraestructura vial para afrontar estos picos de demanda.
Semana Santa: Semana Santa 2026: un Éxodo…
Los datos oficiales de RD Vial reflejan un aumento sostenido en el tránsito por las principales autopistas durante los días previos al feriado. El Miércoles Santo de 2026 registró el paso de 357,862 vehículos por las estaciones de peaje, un incremento del 22. 47 % en comparación con los 292,226 del año anterior.
Esta cifra marca una tendencia al alza que se ha mantenido en los últimos cuatro años, aunque el verdadero salto se observó un día después.
El Jueves Santo se convirtió en el punto álgido de la movilidad. En 2025, 226,106 vehículos transitaron por los puntos de control; en 2026, esa cifra se disparó a 366,871, lo que representa un crecimiento del 62. 25 %.
Este aumento es el más pronunciado de los últimos cinco años para ese día, superando incluso los registros de años previos a la pandemia. El flujo vehicular no solo impactó en las carreteras principales, sino que también generó demoras significativas en rutas secundarias y caminos de acceso a destinos turísticos tradicionales.
El fenómeno no es aislado. Expertos en movilidad urbana señalan que la combinación de un feriado prolongado, la recuperación postpandemia del turismo interno y la preferencia por destinos de playa y montaña impulsaron esta masiva movilización. Además, la mejora en las condiciones de las vías y la mayor oferta de alojamientos en regiones como el Sur, el Este y el Cibao facilitaron el desplazamiento de familias enteras.
Este aumento en el tránsito también…
Este aumento en el tránsito también puso de manifiesto desafíos operativos. Autoridades de tránsito y cuerpos de seguridad tuvieron que reforzar operativos en puntos críticos, coordinar cierres temporales y atender incidentes viales con mayor celeridad. A pesar de los esfuerzos, se reportaron retenciones prolongadas en varios tramos, especialmente en las rutas hacia las provincias de La Altagracia, Samaná y Barahona, donde la afluencia turística se concentró de manera particular.
El impacto económico de este desplazamiento masivo es significativo. Hoteles, restaurantes y comercios locales reportaron ocupación casi total, lo que impulsó la actividad comercial en zonas turísticas. Sin embargo, también se registraron mayores índices de accidentalidad y congestión, lo que llevó a las autoridades a recomendar planificar los viajes con antelación y evitar las horas pico.
Con el cierre de Semana Santa 2026, el récord de movilidad vial deja claro que el turismo interno se ha consolidado como un motor clave de la economía dominicana. El reto ahora es equilibrar el crecimiento de la demanda con la capacidad de respuesta de la infraestructura y los servicios, garantizando que futuros asuetos no solo sean recordados por su afluencia, sino también por su seguridad y eficiencia.
📰 Fuente: diariolibre.com






