La Semana Santa, tradicionalmente un tiempo de reflexión y descanso, se ha teñido de luto en República Dominicana con el reporte de siete fallecidos durante el operativo "Conciencia por la Vida: Semana Santa 2026". El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) emitió su segundo boletín este sábado, alertando sobre un saldo trágico que incluye accidentes de tránsito y ahogamientos, mientras las autoridades intensifican los esfuerzos por reducir las víctimas en las carreteras y balnearios del país.
Semana Santa: Siete Vidas Perdidas y un…
En una rueda de prensa, el director del COE, Juan Manuel Méndez García, detalló que cinco de las víctimas perdieron la vida en accidentes de tránsito, mientras que dos fallecieron por asfixia por inmersión en las playas Arena Gorda, en Punta Cana, y Casita Blanca, en Barahona. Estas cifras, aunque preliminares, reflejan una realidad preocupante: la combinación de alta movilidad, imprudencias al volante y falta de precaución en zonas acuáticas sigue cobrando vidas cada temporada vacacional.
Durante las últimas 24 horas, las autoridades registraron 64 accidentes de tránsito que afectaron a 80 personas. De estos incidentes, 56 involucraron motocicletas, cinco vehículos livianos y un peatón. La alta incidencia de accidentes en motocicletas vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad de este tipo de conductor, así como la necesidad de reforzar campañas de concienciación y control sobre el uso del casco y el respeto a las normas de tránsito.
El COE ha reiterado su llamado a la responsabilidad individual y colectiva, recordando que muchas de estas tragedias podrían evitarse con medidas preventivas simples.
El operativo "Conciencia por la Vida"…
El operativo "Conciencia por la Vida" busca precisamente reducir el número de víctimas durante la Semana Santa, una de las temporadas de mayor afluencia vehicular y turística del año. Sin embargo, la persistencia de accidentes graves y fallecimientos evidencia que aún hay desafíos importantes en materia de seguridad vial y prevención de ahogamientos. Las autoridades han desplegado más de 10,000 agentes de seguridad y rescate en todo el territorio, pero el factor humano sigue siendo determinante: el exceso de velocidad, la conducción bajo los efectos del alcohol y la falta de uso de equipos de protección son causas recurrentes de siniestros.
Mientras el país continúa celebrando sus tradiciones religiosas y disfrutando de sus playas y carreteras, el llamado de las autoridades es claro: la prudencia y el respeto por la vida deben estar por encima de cualquier prisa o descuido. La Semana Santa debe ser un tiempo de reflexión, no solo espiritual, sino también sobre cómo cada persona puede contribuir a que ninguna familia más sufra la pérdida irreparable de un ser querido. La meta de las autoridades es que, en los próximos días, el saldo final no se agrave y que la conciencia colectiva logre revertir esta dolorosa tendencia.
📰 Fuente: diariolibre.com






