El Terror Llegó en la Madrugada sin Aviso

Las balas silenciaron la noche en dos pequeñas localidades del norte de Haití. Sin previo aviso, hombres armados irrumpieron en Pont Sondé y Jean Denis, abriendo fuego contra todo lo que se movía.

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Bazeline Pierre, una de las sobrevivientes, relata cómo logró escapar por milagro cuando los atacantes llegaron hasta la entrada de su casa. "Puedo decirles que he escapado de las garras de la muerte", afirma con voz temblorosa.

Haití: El Terror Llegó en la…

La masacre dejó alrededor de setenta muertos, una treintena de heridos y más de cincuenta casas convertidas en cenizas. El grupo armado Gran Grif, responsable del ataque, bloqueó las principales carreteras para impedir que la policía pudiera intervenir. El horror comenzó entre las tres y las cuatro de la madrugada del domingo 29 de marzo, cuando la mayoría de los habitantes dormía.

El caos se apoderó de las calles mientras familias enteras huían despavoridas. Un joven que prefirió mantenerse en el anonimato llora desconsoladamente al contar que no sabe dónde están su pareja y su hijo. "Intento localizarlos por teléfono, pero es en vano", se lamenta.

Otros relatan cómo algunos fueron asesinados por la espalda mientras intentaban escapar, o cayeron en pozos tras recibir disparos.

Más de seis mil personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares. Muchos buscaron refugio en otra localidad, pero el terror los siguió: los delincuentes llegaron y mataron a más gente. Ahora, los sobrevivientes viven en condiciones extremas, refugiados incluso en las montañas sin alimentos, agua o sábanas para protegerse del frío nocturno.

Una crisis que se agrava año tras año

Lo que ocurrió en Pont Sondé y Jean Denis no es un hecho aislado, sino el reflejo de una crisis de seguridad sin precedentes que azota Haití desde 2018. La proliferación de bandas armadas ha convertido al país en un territorio donde los ataques, masacres, robos y violaciones se han vuelto moneda corriente. Solo entre marzo de 2025 y enero de 2026, se registraron 5,519 muertos y 2,608 heridos.

Los refugios improvisados se han convertido…

Los refugios improvisados se han convertido en el último recurso para quienes han perdido todo. Bazeline Pierre describe las condiciones inhumanas en las que se ven obligados a vivir: "Encuentras algún lugar donde refugiarte, pero no estás cómoda. Dormimos sobre las rocas.

No tenemos nada que poner en el suelo para acostarnos". La falta de intimidad es total, con mujeres, hombres y niños mezclados en espacios reducidos.

Amina Daleften narra cómo su casa fue incendiada mientras dormía. "Oía los disparos fuera. Cogí a mis tres hijos, incluido un bebé, para huir", cuenta.

Junto a otros sobrevivientes, recorrió caminos peligrosos hasta encontrar refugio en una escuela. "Nos dicen que las bandas avanzan hacia nosotros, así que tomamos la ruta por las colinas", explica. Su petición a las autoridades es clara: "Tomar esto en serio y adoptar acciones que nos permitan volver a vivir en nuestro hogar".

Una esperanza internacional que llega tarde

Ante la incapacidad de las autoridades locales para controlar la situación, la comunidad internacional ha decidido intervenir. El pasado 1 de abril, Haití recibió las primeras tropas de Chad, pertenecientes a la Fuerza de Supresión de Pandillas (FSG) creada en 2025 por las Naciones Unidas. Este contingente militar, que prevé el despliegue de 5,500 efectivos uniformados entre abril y octubre de 2026, proviene de África, Asia, América Latina y el Caribe.

La FSG llega para sustituir a la Misión de Seguridad para Haití (MMS), también creada por la ONU, que no logró los resultados esperados en el combate contra las bandas. La pregunta que muchos se hacen es si esta nueva fuerza internacional podrá tener éxito donde la anterior fracasó. Mientras tanto, los habitantes de Pont Sondé y Jean Denis, junto con miles de desplazados, esperan ansiosos el regreso a sus hogares, aunque saben que el camino será largo y lleno de obstáculos.

El tiempo corre en su contra. Cada día que pasa sin una solución efectiva significa más vidas perdidas, más familias destrozadas y más comunidades arrasadas. La comunidad internacional observa con preocupación la situación, consciente de que Haití no puede seguir sumido en este ciclo interminable de violencia y desesperación.

📰 Fuente: diariolibre.com