El municipio de Montellano, en la provincia de Puerto Plata, despertó este domingo sumido en una atmósfera de urgencia y resignación. Un día después de las intensas lluvias que provocaron la crecida de los ríos Yásica y Camú, cientos de familias enfrentaban la difícil tarea de limpiar y evaluar los daños causados por las inundaciones que arrasaron con parte de sus pertenencias.
Montellano: El Municipio de Montellano Amanece…
En un recorrido realizado por el lugar, se observó a residentes sacando muebles, electrodomésticos y otros ajuares afectados por el agua, mientras intentaban recuperar la normalidad luego de una noche que describen como caótica. Las calles, aún cubiertas de lodo y restos de objetos arrastrados por la corriente, reflejaban la magnitud de la emergencia que vivió la comunidad.
Según reportes de medios locales, las fuertes precipitaciones del sábado provocaron el desbordamiento de los ríos, afectando principalmente a las zonas ribereñas. Las casas más vulnerables, construidas cerca de los cauces, fueron las primeras en ser impactadas por el aumento del nivel del agua. Residentes relataron que en cuestión de minutos, las viviendas quedaron anegadas, obligando a muchas familias a abandonar sus hogares en medio de la madrugada.
Las autoridades locales y organismos de…
Las autoridades locales y organismos de socorro se desplegaron desde tempranas horas para apoyar en las labores de limpieza y asistencia a los afectados. Sin embargo, la magnitud de los daños y la cantidad de personas damnificadas plantean un desafío considerable para las próximas semanas. La pérdida de enseres básicos y la afectación de infraestructura complican el panorama de recuperación para muchos hogares.
Montellano, ubicado al este de Puerto Plata, no es ajeno a este tipo de eventos climáticos. No obstante, la intensidad de las lluvias de este fin de semana ha dejado una huella profunda en la memoria colectiva de sus habitantes. La comunidad, acostumbrada a lidiar con las inclemencias del tiempo, ahora se enfrenta al reto de reconstruir no solo sus viviendas, sino también la tranquilidad que les fue arrebatada por la fuerza de la naturaleza.
Mientras las labores de limpieza continúan y las autoridades evalúan los próximos pasos, la incertidumbre persiste entre los residentes. La pregunta que resuena en cada hogar es cuánto tiempo tomará volver a la normalidad y si estarán preparados para la próxima temporada de lluvias. Por ahora, la solidaridad y el esfuerzo colectivo parecen ser las únicas certezas en un escenario marcado por la pérdida y la esperanza de un pronto repunte.
📰 Fuente: diariolibre.com






