En un golpe decisivo contra la piratería en República Dominicana, el Ministerio Público desmanteló una red dedicada a la falsificación de ropa interior tipo bóxer, incautando cerca de 30 mil unidades en seis operativos simultáneos en el Distrito Nacional. La acción, ejecutada por el Departamento de Propiedad Intelectual e Investigaciones de Crímenes y Delitos de Alta Tecnología, evidenció el alcance de un mercado ilegal que opera al margen de la ley y perjudica tanto a empresas legítimas como a consumidores.
Distrito Nacional: Operativo Contra Ropa Interior Falsificada…
La intervención estuvo coordinada por la fiscal María Miguelina Palma y contó con la participación de fiscales como Gabriela Gómez, Rafael Reyes y John Suncar, así como agentes policiales del Departamento de Falsificación de la Policía Nacional y miembros de la Unidad de Investigaciones Criminales de la Procuraduría General de la República. Aunque los locales intervenidos no fueron identificados, las autoridades confirmaron que las prendas incautadas ostentaban marcas falsificadas, vulnerando la Ley 20-00 sobre Propiedad Industrial.
Según las investigaciones preliminares, los establecimientos operaban como puntos de distribución y venta de estos productos, que imitaban distintivos protegidos sin la debida autorización de sus titulares. Esta práctica no solo constituye una violación a los derechos de propiedad intelectual, sino que también afecta la economía formal, al introducir competencia desleal y erosionar la confianza de los consumidores en el mercado.
El Ministerio Público subrayó que estos…
El Ministerio Público subrayó que estos operativos forman parte de un esfuerzo sostenido para combatir los delitos que atentan contra la propiedad intelectual, considerando que este tipo de actividades ilícitas representan un obstáculo para el desarrollo económico y la protección de las marcas nacionales e internacionales. La falsificación, más allá de su impacto comercial, también conlleva riesgos para la salud y seguridad de los usuarios, al tratarse de productos que no cumplen con los estándares de calidad y seguridad exigidos por la ley.
Con este resultado, las autoridades envían un mensaje claro: la vigilancia y el control sobre la producción y comercialización de productos falsificados se mantendrán activos. El desafío ahora es profundizar las investigaciones para identificar a los responsables y desarticular por completo las cadenas de distribución que operan en la sombra, protegiendo así tanto a los consumidores como al tejido empresarial formal del país.
📰 Fuente: diariolibre.com






