La justicia dominicana ha dictado una sentencia de cinco años de prisión contra Elizabeth Silverio Silien, quien fue hallada culpable de ejercer actividades propias del sector salud sin la debida autorización legal. El fallo fue emitido por la jueza Milagros Ramírez Cabrera, de la Novena Sala Penal del Distrito Nacional, en un nuevo juicio que se celebró este martes.
Elizabeth Silverio: Condenada por Usurpación de Funciones…
La acusada operaba a través del centro Knowledge Land (Kogland), donde se le atribuye haber realizado procedimientos médicos y terapéuticos sin poseer la licencia requerida para tales prácticas. Este caso ya había sido objeto de un proceso judicial previo, en el cual se le impuso una pena de siete años de cárcel. Sin embargo, esa sentencia fue anulada el año pasado, lo que motivó la realización de este segundo juicio.
Aunque la condena es firme en primera instancia, la imputada no será recluida de inmediato en un centro penitenciario. La magistrada decidió que la ejecución de la pena quede suspendida hasta que la sentencia adquiera carácter de firmeza, es decir, hasta que no sea posible interponer más recursos legales. Esta medida se adoptó en consideración a que Silverio ha mantenido una actitud colaborativa durante el proceso, compareciendo a todas las audiencias y sin intentar evadir la justicia.
El abogado Abelardo Guridi, consultado por Diario Libre, explicó que este tipo de decisiones responden a la lógica del sistema penal dominicano. Según indicó, las sentencias de primera instancia pueden ser apeladas, y mientras esa posibilidad exista, sus efectos quedan en suspenso. Solo cuando una corte de apelación ratifique el fallo o cuando se agote el plazo para impugnarlo sin que se haya hecho, la condena adquiere firmeza y se vuelve ejecutable.
En este caso específico, la acusada cuenta con un plazo de 20 días francos para presentar un recurso de apelación. Si decide hacerlo, el caso será revisado nuevamente por un tribunal de la corte de apelación, que emitirá una decisión definitiva. De no interponerse apelación, o de ser desestimada por el tribunal superior, la sentencia se volverá firme y se procederá a su cumplimiento.
La jueza tomó en cuenta el…
La jueza tomó en cuenta el comportamiento de la imputada durante el proceso como un factor determinante para otorgarle el beneficio de seguir en libertad mientras se resuelve la apelación. Al no haber intentado sustraerse del proceso ni haber faltado a ninguna audiencia, se consideró que existe arraigo suficiente para que enfrente las consecuencias legales sin necesidad de privación preventiva de libertad.
Este caso ha llamado la atención en el ámbito legal y sanitario, pues pone de manifiesto la importancia de regular con rigor el ejercicio de profesiones vinculadas a la salud. La usurpación de funciones en este sector no solo representa una violación a la ley, sino que también puede poner en riesgo la integridad física de las personas que confían en quienes ofrecen servicios médicos sin la preparación ni la autorización correspondientes.
Mientras tanto, el equipo legal de Silverio evalúa los pasos a seguir. La defensa podría apelar la sentencia con el argumento de que la pena es desproporcionada o que existen vicios procesales que invalidan el fallo. Por su parte, la representación del Ministerio Público considera que la condena es justa y proporcional a la gravedad de los hechos probados.
La decisión final sobre si la sentencia se mantiene o se modifica quedará en manos de la corte de apelación, que deberá evaluar tanto los argumentos de la defensa como los elementos probatorios presentados durante el juicio. Hasta entonces, el caso permanecerá en suspenso, a la espera de que la justicia se pronuncie con carácter definitivo.
📰 Fuente: diariolibre.com






