La muerte de Deivi Carlos Abreu Quezada, un trabajador del aseo urbano de Santiago, ha dejado a cinco hijos sin padre, dos de ellos menores de edad, tras ser víctima de un violento ataque con armas blancas por parte de motoristas. El crimen, ocurrido en plena vía pública, ha conmocionado a la comunidad y encendido las alarmas sobre la inseguridad en la ciudad.
Santiago: Cinco Huérfanos Tras Crimen de…
Deivi, quien se desempeñaba como chofer de un camión recolector de basura, fue interceptado por un grupo de motoristas que lo agredieron brutalmente. A pesar de ser trasladado a un centro de salud, falleció a causa de las heridas. Su hermana, Celine, reveló en una entrevista radial que entre sus sobrinos hay menores de seis y diez años, además de otros jóvenes de 17, 18 y 23 años, quienes ahora enfrentan un futuro incierto sin el sustento paterno.
La familia, consternada por la pérdida, ha anunciado que emprenderá acciones legales para exigir justicia. "No podemos permitir que un acto tan cobarde quede impune", afirmó Celine, quien pidió a las autoridades agilizar las investigaciones y dar con los responsables. El caso ha generado un debate sobre la creciente violencia en las calles y la vulnerabilidad de los trabajadores del sector público.
Las autoridades locales han confirmado que…
Las autoridades locales han confirmado que se encuentran en proceso de recopilación de pruebas y testimonios para esclarecer los hechos. Sin embargo, la falta de cámaras de seguridad en la zona y la rápida huida de los agresores complican el avance de la investigación. Vecinos del sector han denunciado que este tipo de incidentes se han vuelto recurrentes, especialmente contra conductores de vehículos de servicio público.
El gremio de trabajadores del aseo urbano ha expresado su solidaridad con la familia y ha exigido mayores medidas de seguridad para sus colegas. "Cada día salimos a las calles a cumplir con nuestro deber, pero la inseguridad nos pone en riesgo constante", declaró un representante sindical. La situación ha puesto de relieve la necesidad de reforzar los protocolos de protección para este tipo de trabajadores esenciales.
Mientras la familia de Deivi enfrenta el duelo y organiza los arreglos funerarios, la comunidad se une en apoyo a los huérfanos, quienes ahora dependen del amparo de familiares y amigos. La tragedia ha dejado al descubierto no solo la fragilidad de la vida, sino también las profundas heridas que deja la violencia en los hogares más vulnerables.
📰 Fuente: diariolibre.com






