El caso de un conductor de camión de desechos que fue atacado por motoristas en Santiago ha puesto sobre la mesa un fenómeno cada vez más frecuente: la preferencia por registrar antes que ayudar. Mientras el hombre agonizaba en la vía pública, varios testigos filmaban con sus teléfonos, interrogándolo sobre lo ocurrido, pero sin ofrecerle asistencia.
Santiago: La Tragedia de un Trabajador…
Los hechos sucedieron cuando el trabajador descendió de su vehículo y fue perseguido por un grupo de motoristas. Uno de ellos lo hirió con un arma blanca. Aunque la agresión fue violenta, lo que más impactó en redes sociales no fue solo el ataque, sino la reacción de quienes estaban presentes.
En los videos que circularon, se veía a la víctima suplicando ayuda mientras era rodeada por personas que, en lugar de intervenir, optaban por capturar el momento con sus cámaras.
Para la psicóloga clínica Carmen Esther Veloz, este comportamiento no siempre responde a una falta de empatía. Muchas veces, según explica, está relacionado con el desconocimiento. "Cuando alguien no sabe qué hacer frente a una situación crítica, se queda paralizado o recurre a lo que le resulta más familiar: observar, sacar el teléfono, grabar.
Si tú tienes la preparación, si tú sabes lo que debes hacer, hay menos probabilidad de que tú vayas grabando", afirmó.
La especialista enfatizó la necesidad de formar a la población a través de campañas y charlas sobre primeros auxilios, tanto físicos como psicológicos. "No tengo que ser un héroe, no tengo que solucionar el problema, pero desde donde yo estoy, una mínima acción que yo haga, que esté bien orientada, puede hacer la diferencia", expresó.
Entre las causas psicológicas que explican…
Entre las causas psicológicas que explican esta reacción, Veloz destacó el efecto espectador: cuando muchas personas están presentes en una emergencia, cada individuo siente menos responsabilidad de intervenir, pensando que alguien más lo hará. También mencionó el distanciamiento emocional, que ocurre cuando las personas no logran conectar con el dolor ajeno. "El ser humano prefiere evitar la conexión emocional con el sufrimiento, y, aunque parezca contradictorio, grabar la situación se convierte en una forma de no involucrarse", señaló.
Ante situaciones traumáticas, muchas personas experimentan una respuesta de shock o bloqueo emocional que les impide actuar. La psicóloga indicó que este bloqueo no siempre es una falta de empatía, sino una respuesta natural al trauma inmediato. A eso se suman factores culturales, como la cultura digital.
El deseo y la posibilidad de volverse viral, de obtener "likes", puede motivar a las personas a grabar en lugar de intervenir, así como la idea de no involucrarse mientras no esté directamente afectado.
"Estamos tan acostumbrados a ver noticias violentas y trágicas que se produce una desensibilización. Lo que antes nos causaba shock ahora se convierte en una oportunidad para generar contenido", dijo Veloz. Este fenómeno, que se ha extendido en los últimos años, plantea un desafío social: cómo equilibrar el derecho a informar con la responsabilidad de auxiliar.
Mientras la tecnología facilita la documentación instantánea, la formación ciudadana en respuesta a emergencias sigue siendo un vacío que, según los expertos, es urgente llenar.
📰 Fuente: diariolibre.com






