La República Dominicana está en la cima de una nueva era de desarrollo económico, gracias a la anunciada construcción del Aeropuerto Internacional de Manzanillo. Este proyecto estratégico no solo posicionará al país como un hub logístico crucial en el comercio internacional sino que también promete ser un catalizador para la diversificación económica y energética.
El presidente Luis Abinader presentó el plan durante su participación en la World Governments Summit 2026, una cumbre de alto nivel donde se discuten temas cruciales para los gobiernos mundiales. La construcción del aeropuerto de Manzanillo, ubicado en la provincia Montecristi, es un proyecto desarrollado con el respaldo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Este complejo infraestructural se prevé que tenga una capacidad logística ampliada y una generación eléctrica de 1,200 megavatios.
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Abinader
El Aeropuerto Internacional de Manzanillo no solo representa un hito en la historia económica dominicana, sino también un paso crucial hacia el desarrollo industrial. La ubicación geográfica estratégica del país como puente entre regiones clave es una ventaja que se complementa con este proyecto logístico. Según Abinader, la terminal de Manzanillo permitirá aprovechar al máximo el potencial del país como centro logístico regional.
La importancia de este aeropuerto no se limita a su capacidad para facilitar las exportaciones y mejorar la conectividad interna. También tiene un componente crucial en términos de energía, con una generación eléctrica que abastece a la región norte del país. Este aspecto es particularmente relevante en el contexto actual de preocupantes fluctuaciones energéticas globales.
La construcción del Aeropuerto Internacional de Manzanillo tiene implicaciones significativas no solo para República Dominicana, sino también a nivel regional y global. Como un hub logístico estratégico, el país puede desempeñar un papel crucial en la facilitación de flujos comerciales entre América Latina, el Caribe y Estados Unidos. Además, su generación eléctrica podría contribuir significativamente al equilibrio energético regional.
Este proyecto no solo promete impulsar el desarrollo económico del país sino que también puede tener impacto positivo en la seguridad energética de la región. Si bien la República Dominicana ya es un importante centro logístico, este nuevo aeropuerto y su generación eléctrica pueden convertirlo en una figura clave en la cadena global de suministro.
La construcción del Aeropuerto Internacional de Manzanillo representa un paso crucial hacia el desarrollo económico y energético de República Dominicana. Como hub logístico estratégico, el país tiene la oportunidad de desempeñar un papel crucial no solo en su propio mercado sino también a nivel regional e incluso global. Este proyecto es una muestra clara del compromiso de Abinader con la diversificación económica y la seguridad energética del país.
El Aeropuerto Internacional de Manzanillo no solo representa el futuro económico de República Dominicana, sino que también puede ser un catalizador para el desarrollo industrial en toda la región. Con su generación eléctrica y ubicación geográfica estratégica, este proyecto tiene el potencial de transformar a República Dominicana en una figura clave en la economía global.






