El Aeropuerto Internacional Dr. Joaquín Balaguer, también conocido como El Higüero (AILI-JB), en La Isabela, sigue siendo un punto de discusión para las aerolíneas dominicanas y la concesionaria de la red aeroportuaria, Aerodom. Según informes recientes, ambas partes se encuentran en desacuerdo sobre las mejoras necesarias en el espacio aéreo.
El AILI-JB es uno de los principales aeropuertos del país y ha experimentado fluctuaciones significativas en su flujo de pasajeros. Desde 2018 hasta 2025, la terminal registró un movimiento acumulado de 600,521 pasajeros, lo que representa una cifra modesta frente a los volúmenes observados en otros aeropuertos del sistema nacional.
LEER MÁS DETALLES
Isabela
Las aerolíneas dominicanas han expresado preocupación por la capacidad actual del AILI-JB. Según reportan, el espacio limita tanto las salidas como las llegadas de vuelos internacionales y ejecutivos. Esto ha llevado a que el aeropuerto esté “frenado” en términos de crecimiento.
Por su parte, Aerodom sostiene una posición distinta. La concesionaria argumenta que el contrato de concesión no contempla la ampliación de la pista y que cualquier expansión debe sustentarse en estudios técnicos. Según la empresa, un plan maestro elaborado por expertos internacionales “no determinó la necesidad de extender la pista”.
Las contradicciones entre ADLA (Asociación Dominicana de Líneas Aéreas) y Aerodom sobre las mejoras necesarias en el AILI-JB tienen implicaciones significativas para el futuro del aeropuerto. Si bien la concesionaria sostiene que no hay suficiente demanda para extender la pista, las aerolíneas argumentan que la capacidad actual limita tanto salidas como llegadas de vuelos.
El debate sobre La Isabela ocurre en paralelo a cuestionamientos por supuestos retrasos en obras del Aeropuerto Internacional Las Américas (AILA). El presidente Luis Abinader advirtió al inicio de 2026 que el Gobierno podría acudir a instancias legales si Vinci Airports no inicia los trabajos establecidos por contrato.
La situación en La Isabela muestra la complejidad inherente a las operaciones y mejoras de aeropuertos. Mientras tanto, el AILA mantiene una discusión pendiente sobre su expansión. Para ADLA, el futuro del AILI-JB depende de un cambio que no parece estar cerca, mientras Aerodom sostiene que la actual capacidad es suficiente para las operaciones actuales y proyectadas.
En este contexto, el gobierno dominicano enfrenta la necesidad de equilibrar inversiones en diferentes aeropuertos para garantizar una expansión sostenible del sistema aeroportuario nacional.






