La presa de Hatillo, sinónimo de sustento y movimiento económico para cientos de familias en comunidades como Quitasueño, Las Cruces, Los Corozos, Hernando Alonso, El Plátano, entre otras del Sánchez Ramírez, ha sido devastada por una situación que ahora es un desastre ambiental. Según estiman cientos de familias residentes en el entorno del embalse, la presa se encuentra hoy cubierta de agua verdosa y con malos olores, lo que ha llevado a decenas de pescadores a abandonar sus tradicionales actividades.
José Alberto Peralta, conocido como “Papo Dingo”, un pescador con más de tres décadas de experiencia, lamenta la pérdida de su trabajo. “Cientos de familias se mantenían de aquí -de la presa-. Ahora no hay nada. Tenemos que buscarnosla trabajando construcción y en los conucos para poder comer”, expresó.
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Hatillo
La situación ha causado una quiebra significativa en numerosas pescaderías instaladas en el tramo carretero Cotuí, según reportes de medios nacionales. La presa de Hatillo, que solía atraer visitantes los fines de semana, ahora experimenta una reducción considerable en la afluencia tanto de locales como de turistas internacionales.
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales atribuye el panorama antes descrito a la proliferación de algas, fenómeno asociado a la combinación de sequía y alta carga de materia orgánica, presuntamente proveniente de actividades agrícolas, piscícolas y lixiviados. Sin embargo, los residentes rechazan esta versión, afirmando que la sustancia que flota en la superficie tiene apariencia aceitosa y que autoridades han vertido cal para intentar aclararla.
La presa de Hatillo no solo ha dejado sin trabajo a cientos de pescadores, sino que también ha impactado significativamente el turismo local. La pérdida de este recurso natural es un problema que afecta tanto al sector pesquero como al turístico, lo cual tiene implicaciones importantes para la economía y calidad de vida de las comunidades cercanas.
La situación en Hatillo no solo representa una crisis económica para los pescadores, sino también una preocupación ambiental. Si no se toman medidas adecuadas, podría haber consecuencias más graves para el medio ambiente y la salud pública. La presa de Hatillo es un recurso natural valioso que ha sido deteriorado por actividades humanas inadecuadas.
La comunidad necesita apoyo para enfrentar esta crisis, ya sea a través de programas de reinsertación laboral o de capacitación en nuevas habilidades. Además, la autoridad debe tomar medidas urgentes para abordar el problema ambiental y garantizar que los recursos naturales no se vean más afectados.
La presa de Hatillo es un ejemplo claro del impacto negativo que pueden tener actividades humanas sobre nuestro medio ambiente. Es crucial que las autoridades tomen acciones inmediatas para mitigar este desastre, ya que la pérdida de este recurso natural podría tener consecuencias devastadoras en el futuro.
**Fuente: Reportes de medios nacionales**






