El suministro eléctrico es esencial para la vida cotidiana en la isla y cualquier interrupción repercute en la actividad de hogares y empresas. La reciente interrupción, que se prolongó casi 30 horas, marcó el sexto apagón registrado en menos de dos años, subrayando la vulnerabilidad de una red que ha sufrido cortes frecuentes en los últimos 18 meses.
La repetición de estos eventos en tan breve periodo refleja los desafíos estructurales que se han manifestado en la gestión del sector energético cubano, lo que vuelve a poner en evidencia la necesidad de buscar soluciones que garanticen una mayor estabilidad en el suministro.
Cuba: Cuba Restablece Energía Tras Apagón…
El martes por la noche la Unión Eléctrica de Cuba informó que su red quedó completamente reconectada, después de casi 30 horas de oscuridad que iniciaron la tarde del lunes. La nota de la UNE precisó que se logró interconectar las quince provincias al Sistema Eléctrico Nacional, iniciando la conexión desde Pinar del Río en el extremo oeste y extendiéndose hasta Santiago de Cuba, Granma y Guantánamo, estas últimas mediante enlaces recién activados. El proceso de restablecimiento, según la UNE, alcanzó una cobertura nacional completa, aunque la empresa reconoció que, pese a este hito, los cortes continúan en amplias zonas debido a la baja capacidad de generación de energía.
Linel Cruz, especialista de la UNE, detalló a la televisión estatal que el proceso de restablecimiento ha resultado «complejo», ya que la puesta en marcha de los motores de generación que permiten energizar más rápido las centrales térmicas estuvo restringida por la escasez de combustibles. La escasez de este recurso, fuertemente limitada en la isla por el bloqueo petrolero de Estados Unidos, ha impedido disponer de la cantidad necesaria de combustible para operar con plena capacidad, lo que ha ralentizado la sincronización de los sistemas y ha requerido una coordinación cuidadosa entre las distintas provincias involucradas en la interconexión.
A pesar de la reconexión completa…
A pesar de la reconexión completa anunciada por la UNE, la entidad continuó señalando que los cortes del servicio persisten en amplias zonas de la isla, pues la capacidad de generación de energía sigue siendo insuficiente para atender la demanda total. La falta de combustibles, consecuencia del bloqueo petrolero que restringe las importaciones, limita la autonomía de los generadores y obliga a operar con niveles reducidos de potencia, manteniendo a la población bajo raciones de electricidad. De acuerdo con medios locales, esta situación se repite en varios puntos del territorio, lo que mantiene la incertidumbre sobre cuándo se normalizará el suministro.
Este nuevo apagón, que constituye la sexta interrupción en menos de dos años, refuerza la percepción de una crisis energética estructural que afecta la estabilidad del suministro y genera incertidumbre en la población. Las interrupciones frecuentes ponen en evidencia la dependencia de fuentes de energía sujetas a restricciones externas y subrayan la urgencia de buscar alternativas que reduzcan la vulnerabilidad del sistema. En este contexto, la población sigue experimentando dificultades para mantener actividades esenciales, mientras las autoridades continúan señalando que la solución pasa por fortalecer la capacidad de generación y diversificar el suministro de combustibles, medidas que, según reportes locales, dependerán de la disponibilidad de recursos y de la capacidad del sector para adaptarse a las limitaciones impuestas por el bloqueo petrolero.
La escasez de combustibles sigue siendo una limitación que influye en la planificación de la operación del Sistema Eléctrico Nacional. La UNE ha señalado que la limitación obliga a los operadores a gestionar la energía de manera más restringida.
La reapertura parcial del Sistema Eléctrico Nacional representa una oportunidad para diseñar estrategias que mitiguen la dependencia de combustibles sujetos a restricciones, pero la superación definitiva del problema requiere abordar las limitaciones estructurales que continúan amenazando la estabilidad del suministro. Según reportes locales, la evolución del servicio dependerá de la capacidad del sector para conseguir combustibles y de la implementación de medidas que fortalezcan la generación distribuida. Mientras tanto, la población continuará conviviendo con interrupciones intermitentes, en un contexto que seguirá siendo monitoreado de cerca por las autoridades y por los medios de comunicación.
📰 Fuente: diariolibre.com






