En un desenlace de infarto que mantuvo en vilo a más de 35. 000 espectadores en el loanDepot park de Miami, la selección venezolana de béisbol se coronó por primera vez en su historia como campeona del mundo, tras vencer a Estados Unidos por 2-3 en la novena entrada, con un doble decisivo de Eugenio Suárez que llevó a la goma a Javier Sanoja.
Venezuela: Venezuela Conquista su Primer Clásico…
El partido fue un duelo de titanes que mantuvo en vilo a ambos bandos durante nueve entradas. Venezuela abrió el marcador en la tercera entrada con una anotación impulsada por Salvador Pérez, y amplió la ventaja en la cuarta con un cuadrangular de Wilyer Abreu. Sin embargo, Estados Unidos reaccionó en la octava con un jonrón de Bryce Harper que igualó el partido a dos carreras por bando, llevando la definición al último inning.
Fue entonces cuando Suárez, uno de los referentes ofensivos del equipo, conectó un doble que rompió el empate y desató la euforia entre los aficionados venezolanos, que coparon las gradas con banderas, camisetas y cánticos. La victoria no solo representa el primer título mundial para Venezuela en esta competición, sino que además le arrebata el cetro a Estados Unidos, que buscaba revalidar la corona obtenida en 2023 contra Japón.
Este triunfo consolida el ascenso de Venezuela como potencia en el béisbol internacional. Desde su debut en el Clásico Mundial, la Vinotinto había alcanzado el podio en dos ocasiones anteriores, pero nunca había logrado tocar la gloria. La generación actual, liderada por figuras como Pérez, Suárez y Ronald Acuña Jr.
, demostró carácter y temple para superar a rivales de primer nivel, incluyendo a México, Puerto Rico y ahora Estados Unidos.
El impacto trasciende lo deportivo
El impacto trasciende lo deportivo. En Venezuela, donde el béisbol es pasión nacional, la conquista llega en un momento de profunda crisis económica y social. El título se convierte en un símbolo de unidad y orgullo, capaz de eclipsar por un instante las tensiones cotidianas.
Las redes sociales se inundaron de mensajes de celebración, y en ciudades como Caracas, Maracaibo y Valencia se organizaron concentraciones espontáneas para festejar el logro.
Para Estados Unidos, la derrota supone un golpe anímico importante, tras caer por segunda final consecutiva y ante un rival que históricamente no había logrado doblegarlo en instancias decisivas. El equipo, plagado de estrellas de las Grandes Ligas, deberá replantear su estrategia de cara a futuras ediciones del torneo.
Con el trofeo en sus manos y el himno nacional sonando en el estadio, Venezuela no solo se consagra como la mejor selección del planeta en este momento, sino que también reafirma su lugar en el corazón de millones de personas que vieron en este equipo un reflejo de su propia identidad: resistencia, talento y pasión. El camino hacia la próxima edición ya comienza, pero por ahora, el mundo del béisbol tiene un nuevo rey indiscutible.
📰 Fuente: diariolibre.com






