La entrega de 144 apartamentos en San Antonio de Guerra marca un hito en la política habitacional del país. Más de 400 personas ahora tienen acceso a un techo digno, gracias a una iniciativa que combina esfuerzos públicos y privados.
Este tipo de proyectos no solo resuelve una necesidad básica, sino que también impulsa la economía local y fortalece el tejido social de las comunidades.
Amén: La Vivienda Como Derecho y…
El acto, encabezado por el presidente Luis Abinader, formó parte de la primera etapa del residencial Laderas del Este. Durante la ceremonia, el mandatario destacó que este modelo de alianzas público-privadas ha demostrado ser efectivo para llevar soluciones habitacionales a familias de escasos recursos. El programa Familia Feliz, coordinado por el Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones, ha logrado articular recursos y voluntades para concretar obras de gran impacto social.
Compromisos a corto y mediano plazo
El presidente anunció que se retomará la entrega de títulos de propiedad en la zona, un paso fundamental para que los beneficiarios puedan formalizar su patrimonio. Además, indicó que, tan pronto las condiciones climáticas lo permitan, se reiniciarán los trabajos de asfaltado en la zona, mejorando así la conectividad y la calidad de vida de los residentes. Estas acciones demuestran un enfoque integral, que no se limita a construir viviendas, sino que también atiende las necesidades de infraestructura y legalidad.
El proyecto Laderas del Este contempla…
El proyecto Laderas del Este contempla un total de 976 unidades habitacionales, con una inversión de 369,454,000 millones de pesos. Esta cifra refleja el compromiso del gobierno con la construcción de soluciones habitacionales de bajo costo, priorizando a los sectores más vulnerables. La ejecución a través del fideicomiso Fonvivienda garantiza transparencia y eficiencia en la gestión de los recursos.
Impacto social y perspectivas futuras
La entrega de estas viviendas no solo beneficia a las familias directamente involucradas, sino que también genera un efecto multiplicador en la economía local. La construcción y posterior mantenimiento de los residenciales generan empleos y dinamizan el comercio de la zona. Además, el acceso a una vivienda digna mejora las condiciones de salud, educación y bienestar de los habitantes, sentando las bases para un desarrollo sostenible.
El gobierno ha dejado claro que este es solo el comienzo. Con el compromiso de continuar ampliando la cobertura habitacional y mejorando las condiciones de vida de los dominicanos, se espera que en los próximos meses se anuncien nuevas etapas y proyectos similares en otras regiones del país. La apuesta por la vivienda como derecho y motor de desarrollo social sigue siendo una prioridad en la agenda nacional.
📰 Fuente: diariolibre.com






