La empresa concesionaria Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom), regentada por la francesa Vinci, ha desmentido formalmente las acusaciones de incumplimiento reiterado de sus obligaciones contractuales con el Estado dominicano. En un comunicado oficial, la compañía aseguró que dichos señalamientos no reflejan la realidad y reafirmó su compromiso pleno con todos los compromisos establecidos en el contrato de concesión.
Aerodom es una empresa concesionaria que administra varios aeropuertos del país dominicano, incluyendo el Aeropuerto Internacional Las Américas José Francisco Peña Gómez (AILA). La compañía ha sido objeto de críticas por supuestos incumplimientos en su contrato de concesión con el Estado.
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Aerodom
Desde que Vinci Airports asumió el control de Aerodom, la empresa ha realizado inversiones significativas y verificables en la infraestructura aeroportuaria del país. Entre los años 2024 y 2025, las inversiones superaron los US$75 millones, destinadas principalmente a la modernización y ampliación de instalaciones clave.
Entre las obras destacadas se encuentran la construcción de una nueva terminal de carga y la renovación del atrio central del AILA. Además, múltiples intervenciones ejecutadas durante los últimos dos años han incluido la remodelación y ampliación de los estacionamientos, la instalación de un sistema de captación de aguas pluviales, la renovación integral de las áreas de llegadas y salidas (con nuevos techos, asientos, pisos y ascensores) y la instalación en curso de un sistema automatizado de manejo de equipajes.
Estas mejoras han permitido elevar tanto la experiencia del pasajero como la eficiencia operativa del aeropuerto. Según Aerodom, estas inversiones han sido bien recibidas por los usuarios, quienes valoran el aumento en la calidad y confort de sus viajes a través de estos aeropuertos.
Las declaraciones de Aerodom representan un duro desafío para las críticas que han surgido sobre la gestión de la empresa. Aunque estas inversiones son notables, algunas voces en el sector público han expresado preocupación por la falta de transparencia y la ausencia de una mayor visibilidad en términos de cómo se utilizan los fondos públicos asignados a Aerodom.
El desmentido de Aerodom también tiene implicaciones para las relaciones entre el Estado dominicano y sus concesionarios. Si bien estas inversiones son positivas, la falta de transparencia puede alimentar dudas sobre la eficiencia de las operaciones y la gestión de los recursos públicos.
Aerodom ha sido firme en su desmentido, defendiendo su papel como una empresa comprometida con el cumplimiento de sus obligaciones. Sin embargo, si bien estas inversiones son notables, es importante seguir monitoreando las acciones de la compañía para garantizar que se utilicen los recursos públicos de manera transparente y eficiente.
Según reportes de medios nacionales, este incidente subraya el desafío persistente en muchos países de asegurar transparencia en la gestión de infraestructuras públicas.






