Premio Soberano y Deuda Pendiente: el Doble Rostro de un…

El brillo de los reflectores y el peso de una deuda de dos millones de pesos se entrelazan en la historia reciente de Aidita Selmán, productora del espectáculo "Rubby Pérez: El Espectáculo", galardonado como Espectáculo del Año en los Premios Soberano 2026. Mientras el público celebraba el logro artístico, Selmán enfrentaba en silencio una realidad financiera compleja, marcada por promesas incumplidas y compromisos personales asumidos para mantener en pie la producción.

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Soberano: Premio Soberano y Deuda Pendiente:…

Durante la gala, aprovechando la visibilidad del evento, la productora decidió hacer pública su situación. Según explicó, el pago correspondiente por la realización del show no ha sido completado por la familia del artista homenajeado, a pesar de que se habían establecido acuerdos vinculados a la venta de propiedades que hasta el momento no se han materializado. "Ha habido inconvenientes y el proceso se ha ido alargando.

Nos han prometido que se pagará con la venta de unos bienes, pero esas transacciones no se han realizado", expresó Selmán, evidenciando la incertidumbre que rodea el caso.

Ante este escenario, la productora reveló que ha tenido que asumir personalmente compromisos económicos derivados del montaje del espectáculo, recurriendo incluso a préstamos para cumplir con los pagos al equipo de trabajo. En la industria del entretenimiento, es común que los productores respondan con recursos propios cuando los proyectos no alcanzan los resultados financieros esperados. "Cuando un proyecto no funciona económicamente, uno busca la manera de cumplir: toma prestado, paga y luego intenta recuperarse", afirmó.

Selmán subrayó que su principal interés…

Selmán subrayó que su principal interés es garantizar que todas las personas involucradas en la producción reciban el pago correspondiente, más allá de su situación individual. "Lo lógico es que se salde la deuda, no solo conmigo, sino con todos los que participaron y a quienes ya les debo", puntualizó. Aunque celebró el galardón obtenido, confesó que la distinción llega acompañada de sentimientos encontrados.

Por un lado, el orgullo de haber logrado uno de los espectáculos más destacados del año; por otro, la carga emocional y financiera que implica la deuda aún sin resolver.

"Suena muy bonito ganar el premio, pero también me llevo dos tristezas que pesan más que la estatuilla", concluyó. La productora ahora espera que la situación se resuelva pronto, no solo para aliviar su situación personal, sino para honrar el compromiso con todos los que confiaron en el proyecto. Mientras tanto, el reconocimiento obtenido se convierte en un símbolo de doble filo: un triunfo artístico que no puede celebrarse completamente mientras la incertidumbre económica persista.

📰 Fuente: diariolibre.com