Carlos Batista Matos, un nombre que durante décadas resonó en los pasillos del periodismo y la cultura dominicana, falleció este lunes 13 de abril dejando un legado que trasciende generaciones. Su partida no solo enluta al gremio periodístico, sino también a toda una nación que encontró en su obra un espejo fiel de su identidad musical y artística.
Carlos Batista Matos: Se Apaga una Voz que…
Oriundo de Vicente Noble, provincia Barahona, donde nació el 30 de diciembre de 1952, Batista Matos construyó una carrera marcada por la constancia y el compromiso con la difusión de la cultura popular. Desde sus inicios en el vespertino Última Hora, se especializó en la crónica de espectáculos, combinando rigor informativo con una mirada crítica que lo distinguió en el oficio. Su voz pronto saltó de la prensa escrita a la televisión, donde condujo y produjo el programa "Con los Famosos" en Color Visión, consolidándose como una presencia constante en los medios hasta sus últimos años.
Pero su aporte no se limitó al periodismo diario. Con una mirada puesta en la preservación de la memoria colectiva, escribió dos obras fundamentales: Historia y evolución del merengue (1999) y Bachata: historia y evolución (2002). Estos textos no solo documentan la trayectoria de dos géneros emblemáticos de República Dominicana, sino que también los sitúan en su contexto social, ofreciendo una mirada analítica que enriqueció el estudio de la música nacional.
Su labor institucional fue igualmente significativa
Su labor institucional fue igualmente significativa. Presidió la Fundación Bulevar de las Estrellas, impulsando el reconocimiento a figuras destacadas del arte, la cultura, el deporte y el espectáculo. Entre 1993 y 1995, ocupó la vicepresidencia de la Asociación de Cronistas de Arte, en la gestión de Joseph Cáceres, y en 2021 recibió el Premio Acroarte al Mérito Periodístico, en reconocimiento a su trayectoria y compromiso con el gremio.
En el ámbito diplomático, fue designado embajador adscrito a la Cancillería en 2005, desde donde continuó promoviendo la cultura dominicana en escenarios internacionales. Su capacidad para conectar la comunicación con la representación institucional demostró la versatilidad de un profesional que nunca dejó de servir a su país desde distintas trincheras.
La muerte de Carlos Batista Matos cierra un capítulo importante en la crónica del entretenimiento y la cultura dominicana. Su legado, sin embargo, permanece vivo en las páginas de sus libros, en los archivos de la televisión y en la memoria de quienes lo conocieron y aprendieron de su pasión por contar la historia de un país a través de sus ritmos, sus artistas y sus tradiciones.
📰 Fuente: diariolibre.com






