Carnaval Bajo el Agua: la Fiesta que Nació en una Laguna

En un rincón del norte de República Dominicana, el Carnaval desafía las reglas y se sumerge en la naturaleza. En Río San Juan, la tradición no solo se desfila por las calles, sino que cobra vida sobre las aguas de la Laguna Gri-Gri, donde botes, comparsas y trajes marinos convierten el paisaje en un escenario único en el mundo.

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San Juan: Carnaval Bajo el Agua: la…

Entre febrero y marzo, la localidad costera se transforma en el epicentro de una celebración que fusiona cultura, identidad y creatividad. Más de una decena de agrupaciones, integradas por niños, jóvenes y adultos, representan la fauna marina con disfraces de calamares gigantes, caballitos de mar, langostas y peces. Este espectáculo, conocido como Carnavarengue o Carnamar, atrae a locales, visitantes de otras provincias y extranjeros, consolidándose como un referente cultural desde 1997.

La historia de este carnaval marino comenzó en 1995, cuando el empresario Luis Medrano instaló una tarima en la Laguna Gri-Gri. Un año después, la comunidad expresó su deseo de tener su propio carnaval, y así nació una tradición que hoy en día presume de ser el único escenario mundial dentro de una laguna. Figuras como la fenecida Fidelina José de Báez y el arquitecto Persio Checo fueron clave en su fundación, mientras que en la actualidad Ángel Sánchez lidera su impulso y organización.

Cada año, más de 400 jóvenes de sectores populares como Acapulco, Buenos Aires y Nueva York Chiquito se suman a las comparsas. Niños desde los tres años son guiados por sus tutores para formar parte de esta expresión artística que combina color, fantasía, coreografía y, sobre todo, toda la creatividad inspirada en el océano. Comparsas como "Surgiendo del océano", "Mareas en fantasía" y "Los oceánicos" deslumbran con trajes diseñados por artistas locales y coreografías que narran la riqueza marina de la región.

El Carnavarengue no solo es un…

El Carnavarengue no solo es un espectáculo visual, sino también un motor de identidad y desarrollo local. Lenin Melo, alcalde de Río San Juan, destaca que el municipio se siente totalmente identificado con esta manifestación cultural, que ya celebra 28 años. El ayuntamiento asume el costo total del presupuesto de cada grupo carnavalero, destinando en 2026 una suma de 2.

5 millones de pesos para la creación de trajes, caretas e indumentaria. Este esfuerzo se complementa con gestiones ante ministerios, instituciones y empresarios, ya que el municipio busca apoyo para mantener viva esta tradición única.

Ángel Sánchez, organizador del evento, resume el encanto del Carnavarengue en una sola palabra: autenticidad. "Es algo espectacular lo que se vive en tarima. Es el único escenario mundial dentro de una laguna.

Esto es lo que le da la belleza y la calidad del trabajo de nuestros artistas y jóvenes valiosos", declara. El carnaval marino de Río San Juan ha ganado tres premios en el Desfile Nacional de Carnaval, pero sus impulsores consideran que aún son "un pequeño diamante en bruto" con mucho que ofrecer.

Con el cierre de cada edición, como la reciente celebrada el 22 de marzo con la participación del artista invitado Wason Brazobán, el Carnavarengue reafirma su compromiso con la cultura, la juventud y la conservación del entorno marino. En un país donde los carnavales abundan, el de Río San Juan se distingue por su originalidad y por convertir el agua en el escenario de una fiesta que celebra la vida, la diversidad y la identidad de un pueblo que mira al mar como su fuente de inspiración.

📰 Fuente: diariolibre.com