Cuba recuperó este martes la totalidad de su red eléctrica tras sufrir el lunes el sexto apagón nacional en 18 meses, un colapso que mantuvo a la isla sin luz durante casi 30 horas y que evidenció nuevamente la fragilidad del Sistema Eléctrico Nacional.
Cuba: Cuba Recupera Energía Tras Apagón…
El restablecimiento total se completó en la noche del martes, cuando la provincia más occidental, Pinar del Río, logró interconectarse con las tres orientales: Santiago de Cuba, Granma y Guantánamo. Sin embargo, la recuperación no significó el fin de los problemas. Según la Unión Eléctrica de Cuba (UNE), persisten cortes programados en amplias zonas del país debido a la insuficiente capacidad de generación.
El proceso de recuperación fue calificado por el especialista Linel Cruz como "complejo". La escasez de combustible, consecuencia del bloqueo petrolero de Estados Unidos, limitó el uso de motores de generación que suelen acelerar la reactivación de las centrales térmicas. Esta restricción obligó a implementar estrategias alternativas, prolongando el tiempo necesario para restablecer el servicio.
El apagón masivo afectó a los 11 millones de habitantes de la isla y provocó el colapso de servicios básicos. Hospitales, centros de diálisis y unidades de cuidados intensivos tuvieron que operar con generadores de emergencia. En La Habana, vecinos reportaron dificultades para acceder a agua potable, ya que muchos sistemas de bombeo dependen de la electricidad.
La falta de luz también impactó en la refrigeración de alimentos, la comunicación y el transporte público.
Este incidente se suma a una…
Este incidente se suma a una serie de apagones que han golpeado a Cuba en los últimos meses. En enero de 2024, otro apagón afectó a toda la isla durante horas, y en septiembre de 2023 se registraron fallos similares. La recurrencia de estos eventos ha generado malestar en la población, que enfrenta además escasez de alimentos, medicinas y otros bienes esenciales.
La UNE atribuye la crisis energética a múltiples factores: el envejecimiento de la infraestructura, la falta de inversión en mantenimiento y la imposibilidad de importar piezas de repuesto debido a las sanciones económicas. Además, la dependencia de la isla de combustibles importados la hace vulnerable a fluctuaciones en el mercado internacional y a las restricciones impuestas por el embargo estadounidense.
Aunque el sistema eléctrico está técnicamente reconectado, la estabilidad a largo plazo sigue en duda. Expertos advierten que, sin una inyección significativa de recursos y tecnología, es probable que se repitan estos apagones. Mientras tanto, los cubanos deberán seguir adaptándose a una realidad donde la electricidad es un servicio intermitente y la incertidumbre es la norma.
📰 Fuente: diariolibre.com






