El pasado 2023, el merenguero Rubby Pérez recibió un tributo artístico que, lejos de ser un momento de celebración, se ha convertido en el centro de un conflicto público entre los productores y los herederos del artista. Lo que comenzó como un reconocimiento a la trayectoria del cantante ahora involucra denuncias económicas y deslindes de responsabilidad que han generado malestar en el ámbito artístico.
Rubby Pérez: Un Homenaje que Terminó en…
La productora Aidita Selman reveló recientemente que le adeudan dos millones de pesos por la realización del espectáculo, denominado "Rubby Pérez Infinito". La denuncia fue hecha en la sala de prensa de los Premios Soberano, donde Selman recibió un galardón por la producción. En su intervención, la productora señaló que el evento fue una iniciativa de Eliezer Pérez y la diputada Lidia Pérez, quienes fungieron como productores ejecutivos del proyecto.
Ante estas declaraciones, los hijos del artista —July, Zulinka, Yuzulka y Rubmariel Pérez— emitieron un comunicado para aclarar su posición. En el documento, enfatizaron que no tienen ninguna vinculación con la producción del espectáculo ni responsabilidad contractual con participantes, talentos o suplidores del evento. Según su versión, la aclaración responde a la necesidad de evitar interpretaciones erróneas cuando se afirma que la familia de Rubby Pérez adeuda dos millones de pesos a una productora de espectáculos.
Los herederos del intérprete explicaron que dicha afirmación no debe involucrarlos, ya que no participaron en la organización ni en la ejecución del evento. Asimismo, sostuvieron que no asumieron compromisos contractuales con ninguna de las personas o empresas vinculadas al espectáculo, incluyendo artistas, suplidores o personal técnico.
Este deslinde de responsabilidad ha generado…
Este deslinde de responsabilidad ha generado reacciones en el medio artístico, donde algunos productores y colaboradores del evento han expresado su preocupación por el impacto que este tipo de controversias puede tener en la credibilidad de los homenajes y espectáculos en el país. Mientras tanto, la productora Aidita Selman mantiene su versión sobre la deuda pendiente y el papel que jugaron los productores ejecutivos en la gestión del evento.
La situación evidencia las complejidades que pueden surgir en la organización de eventos de gran escala, especialmente cuando intervienen múltiples partes y no existen acuerdos claros sobre responsabilidades económicas y legales. En este caso, la familia del artista busca proteger su imagen y patrimonio, mientras que la productora insiste en el cumplimiento de los compromisos financieros asumidos durante la realización del tributo.
Aunque Rubby Pérez no se ha pronunciado directamente sobre el asunto, fuentes cercanas al artista indican que él prefiere mantenerse al margen de las discusiones contractuales y enfocarse en su carrera musical. Mientras tanto, sus hijos continúan trabajando para esclarecer su posición y evitar que su nombre sea asociado con deudas que consideran no les corresponden.
La controversia deja en evidencia la importancia de establecer acuerdos claros y transparentes en la producción de eventos artísticos, así como la necesidad de que todas las partes involucradas definan con precisión sus roles y responsabilidades antes de iniciar cualquier proyecto. En el ámbito artístico dominicano, este caso podría servir como un precedente para futuras producciones y homenajes, impulsando una mayor profesionalización en la gestión de eventos.
📰 Fuente: diariolibre.com






