La Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, ha entrado en un cierre parcial de las políticas migratorias a través del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), lo que afectará al ICE, CBP y otras agencias clave. Este cierre gubernamental es la tercera vez desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, pero solo afecta al DHS.
La Administración Trump ha entrado en un cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) debido a una falta de fondos. Este cierre gubernamental es la tercera vez desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, pero solo afecta al DHS. El Senado estadounidense fracasó este jueves en su intento de aprobar un proyecto de ley republicano para financiar a la entidad hasta septiembre.
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El cierre parcial del DHS ha dejado sin fondos a varias agencias clave, incluyendo el ICE (Oficina de Inmigración y Control de Aduanas), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), la Guardia Costera, el Servicio Secreto y la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA). Solo las agencias bajo la sombrilla del DHS serán afectadas por este cierre.
El ICE ha sido la cara más visible de las duras políticas antimigratorias de Trump en su segundo mandato. La entidad llevó a cabo, junto al CBP, redadas en ciudades de mayoría demócrata como Minneápolis (Minnesota), saldándose con la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes de Inmigración.
El cierre parcial del DHS no afectará al resto del Gobierno federal, que ya cuenta con un presupuesto hasta el próximo septiembre. Sin embargo, las agencias bajo la influencia del DHS, como el ICE y el CBP, se verán afectadas en términos de personal y operaciones.
El cierre parcial del DHS tiene implicaciones significativas para los ciudadanos estadounidenses. El ICE ha sido la agencia más visible de las políticas antimigratorias de Trump, llevando a cabo redadas que han causado muertes y protestas en ciudades demócratas como Minneápolis. Si el cierre se prolonga, los ciudadanos podrían experimentar retrasos en los controles de seguridad en aeropuertos.
La Guardia Costera y FEMA mantendrán las misiones críticas de rescate y respuesta a desastres, pero verán recortados entrenamientos, viajes oficiales y parte de sus operaciones rutinarias. Los miembros del TSA, que por tercera vez en este mandato de Trump deberán trabajar sin seguridad salarial, también se verán afectados.
El cierre parcial del DHS podría tener un impacto significativo en la economía estadounidense, ya que las agencias bajo su influencia emplean a más de 270,000 personas. Si el cierre persiste, los ciudadanos podrían experimentar retrasos y posibles cancelaciones de vuelos debido a los controles de seguridad en aeropuertos.
El cierre parcial del DHS es un ejemplo más de la tensión política entre demócratas y republicanos. Si no se logra una resolución, el impacto podría ser significativo para las agencias afectadas y para los ciudadanos estadounidenses. La Administración Trump debe encontrar una solución que permita financiar a estas importantes agencias sin poner en riesgo la seguridad de los ciudadanos.






