Una calma inusual se apoderó de los servicios de emergencia en los principales hospitales del Gran Santo Domingo durante este Sábado Santo, contrastando con la afluencia masiva que suele registrarse en años anteriores. La disminución de pacientes no solo alivió la carga de trabajo del personal médico, sino que también reflejó un cambio en el comportamiento ciudadano durante las festividades.
Sábado Santo: Semana Santa con Menos Emergencias…
En el Hospital Traumatológico Darío Contreras, en Santo Domingo Este, el subdirector médico Jonathan Lara destacó que el panorama actual es significativamente más tranquilo. "Hemos estado manejando las emergencias de manera oportuna. Tenemos una disponibilidad sobre un 50 % de camas en sala, un 40 % en UCI (cuidados intensivos).
Tenemos abastecimiento en el laboratorio con el tema de la sangre y con los insumos gastables de medicamentos, también estamos abastecidos", explicó Lara. Aunque se atendieron casos como fracturas de tibia en motorizados y traumas craneoencefálicos, la cifra total de ingresos fue notablemente inferior a la de temporadas anteriores. "Al parecer, las personas sí tomaron en cuenta el llamado que se le hizo de que tuviesen prudencia", subrayó el médico, atribuyendo la reducción a un mayor cuidado por parte de la población.
La situación se repitió en otros centros de salud. En el Hospital Francisco Moscoso Puello, ubicado en Capotillo, el ambiente también era de relativa calma. Allí, familias llegaban con casos específicos: un hombre trasladado desde San Pedro de Macorís por una recaída de tuberculosis y VIH, una mujer recién operada de várices y un padre intervenido por una crisis diabética.
Aunque estos casos requerían atención inmediata, no saturaban las instalaciones.
En el mismo Darío Contreras, la…
En el mismo Darío Contreras, la visita de Diario Libre permitió constatar el bajo flujo de pacientes. En el área de espera solo tres personas aguardaban por sus familiares, mientras que afuera, otras tres con los ojos llorosos esperaban la llegada de un paciente referido desde Monte Plata, tras un accidente de motocicleta con fuerte impacto en la cabeza. También se atendieron heridas menores: una señora de unos 50 años que tropezó y se partió la barbilla, y un joven de aproximadamente 30 años con un esguince en el tobillo derecho.
A pesar de la tranquilidad, el personal médico se mantiene alerta. "Ojalá se mantenga así, tranquilo. Después de las 5:00 de la tarde es que llegan los motores, los chocados, los intoxicados", advirtió uno de los agentes de seguridad del hospital, anticipando un posible repunte en la afluencia conforme avance la noche.
Este escenario, aunque positivo en términos de ocupación hospitalaria, plantea un reto adicional: mantener la prevención y la prudencia durante el resto del fin de semana, cuando las actividades suelen intensificarse y los riesgos aumentan. La baja afluencia actual no garantiza que la calma se prolongue, pero sí demuestra que los mensajes de prevención han calado entre la población, ofreciendo una esperanza de que la Semana Santa pueda transcurrir con menos incidentes graves que en años anteriores.
📰 Fuente: diariolibre.com






