Vigilancia y Vacunas: el Dilema Ante la Nueva…

La aparición de la subvariante BA. 3.

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2, conocida como "Cicada", ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias de Estados Unidos, donde ya se detectó en aguas residuales de más de veinte estados. En República Dominicana, sin embargo, la preocupación es doble: mientras el Viceministerio de Salud Colectiva monitorea la evolución del virus, el país enfrenta una escasez total de vacunas contra el COVID-19.

Covid: Vigilancia y Vacunas: el Dilema…

La búsqueda de dosis se ha convertido en un callejón sin salida. Centros privados de vacunación consultados por este diario responden con evasivas: "No vacunamos contra COVID en nuestro establecimiento" o "Debería tratar en un puesto de Salud Pública". Allí, la respuesta es la misma: no hay disponibilidad.

La nación adquiere sus vacunas a través del Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud, pero en el listado actual de inmunizaciones disponibles no figura el COVID-19, que compite con otras prioridades sanitarias como BCG, cólera, difteria, tos ferina, tétanos, hepatitis, sarampión, rubeola, rabia, neumococo y fiebre amarilla.

El secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr. , anunció en mayo de 2025 que el gobierno dejaría de recomendar la vacuna contra el COVID-19 para niños sanos y mujeres embarazadas, una decisión que ha generado debate sobre la estrategia global de inmunización.

En República Dominicana, durante la fase más crítica de la pandemia, se aplicaron vacunas AstraZeneca, Pfizer y Sinovac, pero hoy el panorama es distinto.

El doctor Eladio Pérez, viceministro de Salud Colectiva, aseguró que el sistema de vigilancia centinela del país se mantiene activo en todo el territorio nacional, preparado para identificar de manera oportuna los virus respiratorios circulantes. Explicó que las autoridades le dan seguimiento a la nueva variante BA. 3.

2, apodada "Cicada", monitorizada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades tras detectarse en aguas residuales en al menos 25 estados de Estados Unidos a principios de abril de 2026.

Pérez aclaró que esta subvariante no circula actualmente en la República Dominicana, por lo que no representa un motivo de alarma nacional en este momento. Sin embargo, advirtió que Cicada presenta una posible capacidad de evadir parcialmente la inmunidad adquirida, ya sea por infecciones previas o por vacunación. Aun así, mantiene un patrón epidemiológico similar al observado en variantes anteriores: mayor transmisibilidad, pero sin un incremento significativo en la severidad de los casos.

En territorio estadounidense, la BA

En territorio estadounidense, la BA. 3. 2 ha sido detectada en múltiples fuentes: hisopos nasales de viajeros, muestras de aguas residuales de aeronaves, pacientes clínicos y más de un centenar de muestras ambientales.

Su primera identificación en ese país ocurrió el 27 de junio de 2025 en el Aeropuerto Internacional de San Francisco, en una muestra respiratoria de un viajero procedente de los Países Bajos.

Pero esta variante no es nueva. A nivel global, se detectó por primera vez el 22 de noviembre de 2024 en Sudáfrica y ha sido identificada hasta el 11 de febrero de 2026 en al menos 23 países, con un aumento sostenido de casos a partir de septiembre de 2025, de acuerdo con datos de los CDC.

Desde el inicio de la pandemia a finales de 2019, el SARS-CoV-2 ha evolucionado constantemente, generando variantes con mutaciones en la proteína de la espícula S (spike), lo que favorece la diversidad antigénica y la evasión del sistema inmunológico. En ese contexto, BA. 3.

2 destaca por presentar entre 70 y 75 mutaciones, una cifra significativamente superior a la de linajes recientes como JN. 1, que ha sido predominante en los últimos años. Su apodo, "Cicada" (cigarra), hace referencia a su comportamiento aparentemente "oculto", ya que circuló durante meses sin ser ampliamente detectada, hasta que comenzó a aparecer en muestras clínicas y de aguas residuales, especialmente desde enero de 2026.

Mientras el mundo sigue adaptándose a la evolución del virus, República Dominicana enfrenta el desafío de mantener su vigilancia epidemiológica sin contar con las herramientas preventivas que alguna vez estuvieron disponibles. La combinación de una nueva variante con potencial para evadir la inmunidad y la falta de vacunas plantea interrogantes sobre cómo el país se preparará para los próximos meses, en un contexto donde la pandemia ya no monopoliza la atención global, pero sigue dejando secuelas que exigen respuesta.

📰 Fuente: diariolibre.com