Dieciséis años de espera se desvanecieron en una noche de música electrizante, lluvia y euforia colectiva. El Óvalo de la Feria Ganadera se transformó en un templo del rock alternativo cuando The Killers, la banda de Las Vegas, regresó a República Dominicana con una energía intacta y un repertorio que desafió el paso del tiempo.
The Killers: The Killers Regresan a Santo…
Brandon Flowers, el vocalista de 44 años, apareció en el escenario vestido de negro, con su distintiva chaqueta y una sonrisa que anticipaba la fiesta. La lluvia intermitente no logró apagar el ánimo de un público que coreó desde el primer acorde. "Santo Domingo, ¿qué lo que dice?
¿Nos extrañaron? Mi nombre es Brandon Flowers y seré su anfitrión esta noche", dijo en español, ganándose de inmediato el corazón de la audiencia.
El concierto arrancó con un trío de clásicos: "My own soul’s warning", "When you were young" y "Jenny was a friend of mine", seguido por el inconfundible riff de "Smile like you mean it". El recinto, a casa llena, vibró al unísono. La banda, acompañada por Dave Keuning, Mark Stoermer, Ronnie Vannucci Jr y tres coristas, construyó un viaje sonoro que recorrió dos décadas de carrera.
Canciones como "Somebody told me", "Human", "Runaways" y "Read my mind" demostraron por qué The Killers se consolidaron como una de las formaciones de rock más influyentes de la última época. Cada tema fue acompañado de visuales espectaculares que amplificaban el dramatismo y la emoción, mientras el sonido envolvía a un público mayoritariamente millennial, aunque no faltaron los más jóvenes descubriendo en vivo a sus nuevos ídolos.
Tras "All these things that I’ve…
Tras "All these things that I’ve done", extraído de su álbum debut "Hot Fuss" (2004), las luces se apagaron y la pantalla se quedó en negro. El clamor del público pidió más, y una breve tregua en la lluvia pareció acompañar la petición. Los músicos regresaron para un encore que incluyó "Bones" y culminó con el himno que nadie quería que terminara: "Mr.
Brightside".
Esa canción fue el punto más alto de la noche: primero en una versión lenta, coreada a cappella por miles de voces, luego en un arranque electrizante con batería y guitarra eléctrica desatadas. La energía fue tal que pareció desafiar incluso al clima, que volvió a descargar sobre los asistentes, ahora empapados pero felices.
Algunos clásicos como "Spaceman", "For reasons unknown" y "Just another girl" quedaron ausentes, pero es inevitable que un show de casi hora y media no pueda abarcar toda la trayectoria de una banda con ocho producciones discográficas. La producción estuvo a cargo de Saymon Díaz y SD Concerts, con la apertura a cargo de Solo Fernández.
The Killers demostraron que su regreso valió cada minuto de espera. La conexión con el público dominicano fue inmediata y genuina, y aunque la lluvia intentó ser protagonista, el rock alternativo se impuso con la fuerza de un reencuentro que, al parecer, no tardará otros 16 años en repetirse.
📰 Fuente: diariolibre.com






