La guerra entre Israel e Irán, con la participación de Estados Unidos desde el 28 de febrero, mantiene en vilo a los mercados internacionales. El Fondo Monetario Internacional advirtió que, de extenderse el conflicto, el aumento de los precios del petróleo podría desencadenar una subida generalizada de la inflación global y una caída en la producción mundial.
Medio Oriente: El Fmi Alerta sobre Riesgo…
Julie Kozack, portavoz principal del FMI, explicó que el organismo está monitoreando de cerca los efectos de la escalada bélica sobre la economía mundial. Según sus estimaciones, si los precios del petróleo se mantuvieran por encima de los 100 dólares durante un año o más, la inflación global podría aumentar hasta dos puntos porcentuales, mientras que la producción caería un punto porcentual. Kozack calificó estas cifras como "una regla general aproximada" para medir el impacto económico de la crisis.
Hasta el momento, el FMI no ha recibido solicitudes formales de financiación de emergencia por parte de ningún país afectado por el conflicto. Kozack enfatizó que, aunque la institución está preparada para responder a eventuales necesidades, ningún gobierno se ha dirigido a ellos para solicitar asistencia relacionada con la guerra. Esta ausencia de peticiones formales sugiere que, por ahora, los efectos económicos más graves no se han materializado en términos de crisis financieras que requieran intervención del FMI.
El organismo internacional mantiene reuniones periódicas…
El organismo internacional mantiene reuniones periódicas con las autoridades de los países miembros para evaluar los riesgos y preparar posibles respuestas. El FMI ha dejado claro que su prioridad es monitorear la evolución de los precios de la energía y su transmisión a través de las economías globales. La volatilidad en los mercados petroleros representa una amenaza particular para las naciones importadoras de energía, que podrían ver erosionados sus márgenes de maniobra fiscal y monetaria.
Los expertos del FMI señalan que el escenario más preocupante sería una escalada que involucre a más actores regionales o que afecte directamente la infraestructura energética crítica. En ese caso, el impacto sobre los precios del petróleo podría ser más severo y prolongado, exigiendo respuestas coordinadas a nivel global. Kozack reiteró que el FMI está listo para apoyar a los países miembros a través de sus instrumentos de financiamiento de emergencia, pero que por ahora no hay indicios de que se requiera activar estos mecanismos.
La comunidad internacional sigue atenta a los desarrollos en Medio Oriente, consciente de que la estabilidad económica global depende en gran medida de la evolución del conflicto. Mientras el FMI continúa su monitoreo, los mercados financieros muestran signos de nerviosismo, con fluctuaciones en los precios de las materias primas y movimientos en las monedas de los países más vulnerables a los choques externos.
📰 Fuente: diariolibre.com






