Una escalada sin precedentes en el conflicto entre Irán e Israel amenaza con desestabilizar el mercado energético mundial. Las represalias iraníes contra instalaciones petroleras en el Golfo Pérsico han provocado daños considerables en la mayor planta de gas natural licuado del planeta, ubicada en Catar, y han llevado al presidente estadounidense Donald Trump a emitir advertencias contundentes.
Oriente Medio: Irán Golpea el Corazón Energético…
El conflicto, que comenzó el 28 de febrero con ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha evolucionado hacia un nuevo escenario donde los objetivos energéticos son el blanco principal. El miércoles, Israel atacó el gigantesco yacimiento de South Pars-North Dome, compartido por Irán y Catar, la mayor reserva de gas natural conocida en el mundo que abastece aproximadamente el 70% del consumo interno de gas en la república islámica.
La respuesta iraní no se hizo esperar. Durante la madrugada del jueves, misiles y drones impactaron la instalación de Ras Lafan en Catar, el complejo industrial y puerto de exportación de gas natural licuado más grande del mundo. QatarEnergy reportó "daños considerables" aunque los incendios fueron controlados sin víctimas mortales.
Catar, segundo exportador global de GNL, lamentó que los ataques hayan "cruzado todas las líneas rojas" al afectar instalaciones civiles vitales.
La ofensiva iraní no se limitó a Catar. Un dron impactó la refinería saudita de Samref en Yanbu, con capacidad para procesar más de 400,000 barriles diarios de crudo. Esta infraestructura adquiere especial relevancia al representar una alternativa a la exportación de petróleo por el estrecho de Ormuz, actualmente bloqueado por Irán.
El crudo proveniente del este de Arabia Saudita llega a Yanbu a través del oleoducto Petroline, que recorre más de 1,000 kilómetros.
En Kuwait, las refinerías de Mina Abdullah y Mina Al Ahmadi sufrieron ataques con drones que causaron incendios en sus instalaciones, que combinadas procesan 800,000 barriles diarios. La Kuwait National Petroleum Company informó que ambos fuegos fueron controlados sin víctimas.
La escalada ha tenido un impacto inmediato en los mercados energéticos. El barril de Brent del mar del Norte se disparó casi un 10%, cotizando en 118. 03 dólares, mientras el West Texas Intermediate (WTI) se anotó un 2.
59%, alcanzando 98. 81 dólares por barril.
Trump confirmó el ataque israelí al…
Trump confirmó el ataque israelí al yacimiento de South Pars y pareció distanciarse de la operación, afirmando que Washington "no sabía nada" del ataque. En un mensaje publicado en su plataforma Truth Social, el presidente estadounidense advirtió que Israel no llevará a cabo más ataques a menos que Irán decida "imprudentemente atacar a un país totalmente inocente, en este caso, Catar". Trump amenazó con que, si Irán ataca, Estados Unidos "volará masivamente la totalidad del yacimiento de gas de South Pars" con o sin el consentimiento de Israel.
Arabia Saudita, por su parte, aseguró que "se reserva el derecho" de responder militarmente a Irán, que ataca regularmente su territorio con drones y misiles. La situación se complica aún más con la propuesta de diputados iraníes de instaurar un sistema de derechos para los buques que transiten por el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo y gas mundiales.
La Organización Marítima Internacional (OMI) convocó una reunión de urgencia en Londres para exigir la implementación de un corredor marítimo seguro que permita evacuar los barcos bloqueados en el Golfo. La OMI calcula que 20,000 marinos aguardan actualmente a bordo de 3,200 barcos cerca del estrecho de Ormuz.
El presidente francés Emmanuel Macron denunció una "imprudente escalada" y destacó que varios países del Golfo han sido golpeados por primera vez en sus capacidades de producción, de la misma forma que Irán fue atacado. Macron pidió conversaciones "directas" entre estadounidenses e iraníes para abordar la crisis.
En casi tres semanas de conflicto, las autoridades reportan más de 2,200 muertos, principalmente en Irán y Líbano, donde se libra un segundo frente de guerra entre Israel y el movimiento proiraní Hezbolá. La comunidad internacional observa con creciente preocupación cómo el conflicto se expande más allá de sus fronteras iniciales, amenazando con desestabilizar no solo la región, sino también el suministro energético global.
📰 Fuente: diariolibre.com






