Irán Golpea la Columna Vertebral Energética de Catar

Una cadena de ataques sin precedentes ha puesto en jaque la estabilidad energética global. En una escalada que trasciende el conflicto bilateral entre Irán e Israel, las represalias iraníes alcanzaron este jueves la mayor instalación de gas natural licuado del planeta, ubicada en Ras Lafan, Catar.

Leer artículo completo → 4 min de lectura

El impacto causó daños considerables en una infraestructura vital para el abastecimiento energético mundial.

Oriente Medio: Irán Golpea la Columna Vertebral…

El ataque se produce horas después de que Israel bombardeara el yacimiento offshore de South Pars-North Dome, compartido por Irán y Catar y considerado la mayor reserva de gas natural conocida. Este campo suministra cerca del 70% del gas doméstico iraní y su destrucción parcial encendió las alarmas en Teherán. La respuesta no se hizo esperar: dos rondas de ataques contra Ras Lafan, el complejo industrial y puerto de exportación de GNL más grande del mundo, dejaron instalaciones dañadas y provocaron incendios controlados por las autoridades cataríes.

El conflicto, iniciado el 28 de febrero con ofensivas coordinadas entre Estados Unidos e Israel contra Irán, ha mutado su naturaleza. Ya no se limita a objetivos militares o de almacenamiento, sino que impacta directamente en la producción de hidrocarburos. Este giro estratégico ha disparado los precios del petróleo: el barril de Brent del mar del Norte subió casi un 10% hasta 118,03 dólares, mientras el West Texas Intermediate (WTI) se anotó un 2,59%, alcanzando 98,81 dólares.

Las represalias iraníes no se circunscribieron a Catar. Un dron impactó la refinería saudita de Samref en Yanbu, capaz de procesar más de 400. 000 barriles diarios.

Esta instalación reviste especial importancia, ya que ofrece una ruta alternativa a la exportación de petróleo por el estrecho de Ormuz, prácticamente bloqueado por Irán en estos momentos. El crudo proveniente del este de Arabia Saudita llega hasta Yanbu a través del oleoducto Petroline, que recorre más de 1. 000 km.

En Kuwait, las refinerías de Mina Abdullah y Mina Al Ahmadi, con capacidad combinada de 800. 000 barriles diarios, sufrieron ataques con drones que causaron incendios controlados sin víctimas. QatarEnergy lamentó que los ataques en la región "cruzaran todas las líneas rojas al tener como objetivo a civiles e instalaciones vitales".

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Catar advirtió sobre las graves consecuencias de atacar infraestructuras energéticas civiles.

La respuesta de Washington fue contundente

La respuesta de Washington fue contundente. El presidente Donald Trump confirmó el ataque israelí a South Pars y advirtió que, de producirse nuevas agresiones iraníes contra Catar, Estados Unidos "volará masivamente la totalidad del yacimiento de gas" con o sin consentimiento de Israel. La advertencia refleja la creciente preocupación de Washington por la estabilidad energética global y el riesgo de una crisis sin precedentes.

Arabia Saudita, por su parte, aseguró que "se reserva el derecho" de responder militarmente a Irán, que ataca regularmente su territorio con drones y misiles. La escalada ha llevado a Irán a proponer el cobro de derechos a los buques que transiten por el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo y gas mundiales. Según la diputada iraní Somayeh Rafiei, el Parlamento trabaja en un plan para instaurar estos cobros como condición para garantizar un paso seguro.

La Organización Marítima Internacional (OMI) convocó una reunión de urgencia en Londres para abordar la creación de un corredor marítimo seguro que permita evacuar los barcos bloqueados en el Golfo. Se estima que 20. 000 marinos aguardan actualmente a bordo de 3.

200 embarcaciones cerca del estrecho de Ormuz, varados por el bloqueo iraní.

El presidente francés Emmanuel Macron calificó la situación como una "imprudente escalada" y destacó que por primera vez se atacan directamente las capacidades de producción energética de varios países del Golfo, de la misma forma que Irán fue golpeado. Macron abogó por conversaciones directas entre estadounidenses e iraníes para desactivar la crisis.

En casi tres semanas, el conflicto ha dejado más de 2.200 muertos, principalmente en Irán y Líbano, donde se libra un segundo frente de guerra entre Israel y el movimiento proiraní Hezbolá. La comunidad internacional observa con creciente preocupación cómo un conflicto regional amenaza con desestabilizar los mercados energéticos globales y poner en riesgo el suministro de gas y petróleo a escala planetaria.

📰 Fuente: diariolibre.com