La Guerra Energética en el Golfo Amenaza con…

La escalada militar entre Irán e Israel ha alcanzado un punto crítico al atacar directamente infraestructuras energéticas clave, provocando una crisis que pone en riesgo el suministro global de hidrocarburos y disparando los precios del petróleo a niveles no vistos en años.

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Oriente Medio: La Guerra Energética en el…

La tensión estalló cuando Israel lanzó un ataque contra el gigantesco yacimiento gasístico de South Pars-North Dome, compartido por Irán y Catar, considerada la reserva de gas natural más grande del mundo. Esta infraestructura abastece aproximadamente el 70% del gas natural doméstico de Irán, lo que convirtió el ataque en un golpe estratégico de gran magnitud. En respuesta, Irán no solo replicó contra Catar, sino que extendió sus represalias a instalaciones en Arabia Saudita y Kuwait.

El complejo industrial de Ras Lafan, en Catar, el mayor puerto de exportación de gas natural licuado (GNL) del planeta, sufrió daños considerables en dos ataques consecutivos. QatarEnergy, la empresa estatal energética, confirmó los perjuicios aunque logró controlar los incendios sin víctimas mortales. Catar, como segundo exportador mundial de GNL, alertó que los ataques habían "cruzado todas las líneas rojas" al dirigirse contra instalaciones civiles vitales.

La escalada no se detuvo allí. Un dron impactó la refinería saudita de Samref, en Yanbu, con capacidad para procesar más de 400,000 barriles diarios de crudo. Esta infraestructura cobra especial relevancia al ofrecer una ruta alternativa de exportación que evita el estrecho de Ormuz, actualmente bloqueado por Irán.

El crudo proveniente del este de Arabia Saudita llega a Yanbu a través del oleoducto Petroline, que recorre más de 1,000 kilómetros. Mientras tanto, en Kuwait, las refinerías de Mina Abdullah y Mina Al Ahmadi, con capacidad combinada de 800,000 barriles diarios, también fueron atacadas por drones, aunque los incendios fueron controlados sin víctimas.

La guerra ha provocado un terremoto en los mercados energéticos. El barril de Brent del mar del Norte se disparó casi un 10%, cotizando en 118. 03 dólares, mientras el West Texas Intermediate (WTI) subió un 2.

59% hasta 98. 81 dólares. Este incremento repentino refleja el nerviosismo global ante la posibilidad de una crisis energética prolongada.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos,…

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, intervino con una advertencia contundente a través de su plataforma Truth Social. Tras confirmar el ataque israelí al yacimiento de South Pars, Trump pareció distanciarse de la operación, afirmando que Washington no tenía conocimiento previo. Sin embargo, lanzó una amenaza directa: si Irán ataca a Catar, "un país totalmente inocente", Estados Unidos "volará masivamente la totalidad del yacimiento de gas de South Pars" con o sin el consentimiento de Israel.

Arabia Saudita, por su parte, advirtió que se reserva el derecho a responder militarmente a Irán.

La crisis ha llevado a Irán a proponer la instauración de derechos de tránsito para los buques que utilizan el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo y gas mundiales. Diputados iraníes trabajan en un plan que exigiría el pago de impuestos y derechos a la república islámica para utilizar esta vía segura de transporte de hidrocarburos y mercancías.

La Organización Marítima Internacional (OMI) convocó una reunión de urgencia en Londres para establecer un corredor marítimo seguro que permita evacuar los barcos bloqueados en el Golfo. Se estima que 20,000 marinos aguardan actualmente a bordo de 3,200 barcos cerca del estrecho de Ormuz.

El presidente francés Emmanuel Macron calificó la situación como una "imprudente escalada" y pidió conversaciones directas entre estadounidenses e iraníes. Macron destacó que por primera vez varios países del Golfo han sido golpeados en sus capacidades de producción, de la misma forma que Irán.

En casi tres semanas de conflicto, las autoridades han reportado más de 2,200 muertos, principalmente en Irán y Líbano, donde se libra un segundo frente de guerra entre Israel y el movimiento proiraní Hezbolá. La comunidad internacional observa con creciente preocupación cómo una disputa regional amenaza con desencadenar una crisis energética global con consecuencias impredecibles para la economía mundial.

📰 Fuente: diariolibre.com