Un ataque directo a la mayor instalación de gas natural licuado del mundo desató este jueves una crisis diplomática y comercial sin precedentes. La escalada militar entre Irán e Israel, iniciada hace apenas semanas, cruzó este miércoles una línea roja al impactar infraestructuras energéticas clave en Catar y otros países del Golfo, provocando daños considerables y una subida abrupta de los precios del petróleo.
Oriente Medio: Irán Golpea la Mayor Planta…
El blanco fue Ras Lafan, el complejo industrial y puerto de exportación de gas natural licuado más grande del planeta, ubicado en Catar. Según reportes oficiales, el ataque iraní causó incendios que fueron controlados sin víctimas, pero dejó claro el riesgo de una escalada que podría afectar el suministro energético global. Catar, segundo exportador mundial de GNL, lamentó que los ataques hayan "cruzado todas las líneas rojas" al apuntar contra instalaciones civiles vitales.
El conflicto no se limitó a Catar. Un dron impactó la refinería saudita de Samref, en Yanbu, con capacidad para procesar más de 400. 000 barriles diarios.
La infraestructura es clave para Arabia Saudita, ya que permite exportar petróleo sin pasar por el estrecho de Ormuz, actualmente bloqueado por Irán. En Kuwait, dos refinerías estatales también fueron atacadas por drones, aunque los incendios fueron controlados sin víctimas.
La escalada se desató tras un ataque israelí al gigantesco yacimiento de South Pars-North Dome, compartido por Irán y Catar. Esta reserva, la mayor del mundo, abastece cerca del 70% del gas natural doméstico de Irán. La represalia iraní contra Catar fue inmediata y contundente, marcando un giro en la estrategia militar regional: ya no se trata solo de atacar almacenamiento o transporte, sino centros de producción energética.
Los precios del petróleo reflejaron la tensión
Los precios del petróleo reflejaron la tensión. El barril de Brent del mar del Norte subió casi un 10% hasta los 118,03 dólares, mientras el West Texas Intermediate (WTI) se anotó un 2,59% a 98,81 dólares. El bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo y gas mundiales, mantiene en vilo a los mercados y a la comunidad internacional.
En este contexto, el presidente estadounidense Donald Trump emitió una advertencia sin precedentes. Confirmando el ataque israelí a South Pars, advirtió que si Irán ataca nuevamente a Catar, Estados Unidos "volará masivamente la totalidad del yacimiento de gas de South Pars", con o sin el consentimiento de Israel. La amenaza incluye la posibilidad de que Irán instaure derechos de paso por el estrecho de Ormuz, lo que complicaría aún más el tránsito de hidrocarburos.
La Organización Marítima Internacional convocó una reunión de urgencia en Londres para establecer un corredor marítimo seguro. Se calcula que 20. 000 marinos aguardan a bordo de 3.
200 barcos cerca del estrecho, paralizados por el bloqueo. Francia, a través del presidente Emmanuel Macron, pidió conversaciones directas entre Estados Unidos e Irán para evitar una "imprudente escalada" que ya ha dejado más de 2. 200 muertos en tres semanas, principalmente en Irán y Líbano, donde se enfrentan Israel y Hezbolá.
La crisis pone en evidencia la fragilidad de la seguridad energética global y el riesgo de que un conflicto regional desate una recesión económica mundial. Mientras los precios del combustible se disparan y los mercados tiemblan, la comunidad internacional observa con creciente preocupación cada nuevo movimiento en el tablero del Golfo Pérsico.
📰 Fuente: diariolibre.com






