Irán Lanza Nueva Ola de Ataques Contra Israel y Bases de…

La tensión en Oriente Medio alcanzó este martes un nuevo pico con una ofensiva simultánea de Irán contra objetivos israelíes y estadounidenses. La Guardia Revolucionaria iraní anunció la operación en la madrugada, marcando el inicio de lo que calificó como la "78ª ola" de bombardeos desde que comenzó la escalada el pasado 28 de febrero.

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Irán: Irán Lanza Nueva Ola de…

Según un comunicado difundido por la agencia Tasnim, vinculada al cuerpo militar de élite, los ataques se dirigieron contra tres puntos estratégicos de Israel: Eilat, en el extremo sur; el norte de Tel Aviv, en el corazón urbano; y Dimona, sede de una planta nuclear que ya había sido blanco en operaciones previas. La nota oficial detalló el uso de misiles Qadr de múltiples ojivas y "drones destructivos", aunque no confirmó daños ni víctimas.

En paralelo, la Guardia Revolucionaria informó de ataques contra bases de Estados Unidos en el golfo Pérsico, ampliando el frente de conflicto más allá de las fronteras israelíes. La coincidencia temporal de ambas operaciones sugiere una estrategia coordinada para presionar a Washington y Tel Aviv simultáneamente.

Mientras tanto, en el Líbano, el grupo chií Hizbulá, aliado de Irán, informó del ataque a un vehículo militar Hummer israelí en Mays al Yabal, en el sur del país. Este incidente, aunque de menor escala, refuerza la dimensión regional del enfrentamiento y la participación de milicias respaldadas por Teherán.

La escalada ocurre en un contexto de hostilidades continuas desde finales de febrero, con intercambios casi diarios entre Irán y sus aliados por un lado, e Israel y Estados Unidos por el otro. Analistas señalan que la elección de Dimona como objetivo no es casual: la planta nuclear, ubicada en el desierto del Neguev, es considerada un símbolo de la capacidad disuasiva israelí y un punto sensible para la seguridad regional.

La respuesta de Israel no se hizo esperar

La respuesta de Israel no se hizo esperar. Horas después de los anuncios iraníes, fuentes militares confirmaron nuevos bombardeos en el Líbano, elevando el riesgo de una confrontación abierta en la frontera norte. La sucesión de golpes y contragolpes dibuja un escenario cada vez más volátil, donde cualquier error de cálculo podría desencadenar una guerra de mayor envergadura.

En Washington, fuentes oficiales mantienen un perfil bajo, aunque fuentes diplomáticas consultadas por medios locales indican que la administración sigue de cerca los desarrollos y evalúa opciones de contención. La presencia militar estadounidense en el golfo Pérsico, aunque no confirmada oficialmente, es un factor que complica aún más la dinámica del conflicto.

La comunidad internacional, por su parte, ha reiterado llamados a la desescalada, aunque sin resultados concretos hasta el momento. La ONU y la Unión Europea expresaron preocupación por el riesgo de un colapso del frágil equilibrio en la región, especialmente si se suman nuevos actores o se producen daños civiles masivos.

Con el horizonte incierto, la pregunta que se plantea es hasta dónde están dispuestos a llegar Irán e Israel antes de buscar un alto el fuego. Mientras tanto, la población civil en ambos lados de la línea de fuego vive pendiente de sirenas, refugios y noticias que alimentan un clima de miedo y desconfianza. La próxima jugada, en un tablero donde cada movimiento puede ser el último, definirá si el actual pulso termina en negociación o en una guerra abierta.

📰 Fuente: diariolibre.com