Justicia y Dolor: Motociclistas Persiguen y Matan a…

La ciudad de Santiago se estremeció ante un crimen que expuso la violencia desmedida en las calles. Deivy Carlos Abreu Quezada, un hombre de 40 años que trabajaba conduciendo un camión de la Compañía de Limpieza Urbana de Santiago, perdió la vida el pasado viernes 17 de abril tras ser perseguido y atacado por un grupo de motoristas.

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Lo que comenzó como un incidente vial en la avenida Circunvalación derivó en una persecución que terminó con su asesinato a puñaladas frente a un destacamento policial y el Palacio de Justicia.

Santiago: Justicia y Dolor: Motociclistas Persiguen…

Según relatos de testigos y videos que circulan en redes sociales, el altercado se originó cuando Abreu Quezada tuvo un roce con uno de los motoristas. Acto seguido, varios conductores de motocicletas lo comenzaron a perseguir a lo largo de la avenida. En su desesperación por salvar la vida, el hombre intentó refugiarse en dependencias policiales, pero no obtuvo respuesta.

Al descender de su vehículo, los motoristas lo alcanzaron y lo atacaron con un arma blanca. Herido de gravedad, aún con vida, intentó pedir auxilio mientras se desangraba. Sin embargo, varios presentes optaron por grabar la escena en lugar de intervenir.

Los videos difundidos muestran los últimos momentos del trabajador. En ellos se escucha cómo, con voz quebrada y dolorida, narra lo ocurrido: "Me interceptaron en el camino para matarme, ellos me atravesaron un motor en el medio, está grabado allá arriba en la cámara. Me paré en el cuartel y no me hicieron nada".

Mientras la sangre le empapaba la ropa, clamaba a Dios: "Ay Dios, me estoy desangrando, ay Dios mío, padre eterno, en el nombre de Jesucristo, tú sabes que no hice nada malo, fueron ellos que me siguieron para matarme. Perdóname Señor, en el nombre de Jesús". Una y otra vez, sus gritos desesperados de "¡Policía, policía!

" quedaron registrados por transeúntes que presenciaron la escena sin actuar.

El crimen ha generado una ola…

El crimen ha generado una ola de indignación en la opinión pública. Usuarios de redes sociales han exigido justicia y cuestionado la pasividad de quienes presenciaron el ataque. "Que impotencia, que dolor como dejaron morir a ese muchacho.

Dios mío… y el otro grabando y grabando haciéndole preguntas en vez de auxiliarlo. Ese tipo debería ir preso", escribió una internauta en Diario Libre. Otros han señalado la impunidad con la que actúan algunos motoristas: "Las autoridades están dejando a los motoristas hacer lo que les da la gana.

Ese monstruo que se llama motoristas están cogiendo cada día más fuerzas".

En la red social X, las reacciones son igualmente contundentes. "Esto se ha convertido en un país sin control. ¿Dónde están las instrucciones y autoridades llamadas a cumplir y hacer cumplir las leyes?

", cuestionó un usuario. Otro afirmó: "Cada vez que tienes un roce con un motor te caen en manadas". La tragedia ha reavivado el debate sobre la falta de regulación y control sobre el comportamiento de algunos conductores de motocicletas en las vías, así como sobre la responsabilidad de las autoridades y de la ciudadanía en casos de emergencia.

El asesinato de Deivy Carlos Abreu Quezada no solo deja un vacío en su familia, sino que también expone una realidad preocupante: la violencia vial y la justicia por mano propia están cobrando vidas en las calles de República Dominicana. Mientras la investigación avanza y la sociedad exige castigo ejemplar para los responsables, el dolor de sus seres queridos y el clamor por un país más seguro permanecen como un recordatorio de que la impunidad no puede seguir siendo la norma.

📰 Fuente: diariolibre.com