La muerte de Deivy Carlos Abreu Quezada, de 40 años, conmocionó a la provincia de Santiago tras ser perseguido y acuchillado por un grupo de motoristas en la avenida Circunvalación. El hecho, registrado en videos que circulan en redes sociales, muestra los últimos momentos de angustia del trabajador, quien intentó refugiarse en un destacamento policial y en el Palacio de Justicia sin obtener ayuda.
Santiago: Asesinato en Plena Vía Pública…
El incidente comenzó con un altercado de tránsito que desencadenó una persecución. Abreu Quezada, conductor de un camión de desechos sólidos de la Compañía de Limpieza Urbana de Santiago (Comlursa), fue alcanzado por varios motoristas que lo atacaron con arma blanca. A pesar de que se desangraba, varias personas presentes optaron por grabar en lugar de auxiliarlo, mientras él clamaba desesperadamente por ayuda.
En los videos se escucha al hombre narrar con voz quebrada lo ocurrido: "Me interceptaron en el camino para matarme, ellos me atravesaron un motor en el medio". Desesperado, intentó refugiarse en autoridades: "Me paré en el cuartel y no me hicieron nada". Sus últimas palabras fueron plegarias: "Ay Dios, me estoy desangrando.
Tú sabes que no hice nada malo, fueron ellos que me siguieron para matarme. Perdóname Señor".
El crimen ha generado una ola…
El crimen ha generado una ola de indignación en redes sociales, donde usuarios exigen justicia y critican la impunidad con la que operan grupos de motoristas. "Eso es terrorismo, ni más ni menos, esos tipos están por encima de la ley", escribió un internauta. Otros destacaron la pasividad de testigos que prefirieron grabar en lugar de intervenir: "El otro grabando y grabando haciéndole preguntas en vez de auxiliarlo.
Ese tipo debería ir preso".
En la red social X, las reacciones apuntan a un descontrol creciente en los conflictos viales. "Esto se ha convertido en un país sin control. ¿Dónde están las instrucciones y autoridades llamadas a cumplir y hacer cumplir las leyes?
", cuestionó un usuario. Otro advirtió sobre la escalada de violencia: "Las autoridades están dejando a los motoristas hacer lo que les da la gana. Ahora fue un conductor muerto, los otros días un vidrio de un carro roto y esto es diario.
¿Dónde llegará esto? ".
El caso de Abreu Quezada expone una crisis de seguridad vial y una cultura de impunidad que, según denuncian ciudadanos, permite que grupos de motoristas actúen con total desenfreno. Mientras la familia del fallecido clama justicia, la sociedad entera reflexiona sobre los límites de la ley y la protección ciudadana en un país donde los conflictos de tránsito pueden terminar en tragedia.
📰 Fuente: diariolibre.com






