La escalada bélica en Oriente Medio alcanzó este viernes un nuevo pico de tensión cuando Irán lanzó una nueva ofensiva de misiles contra Israel, desafiando las advertencias del presidente estadounidense Donald Trump, quien amenazó con atacar infraestructuras civiles iraníes si Teherán no detiene sus operaciones militares.
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El ejército israelí no ha detallado los objetivos específicos de los ataques iraníes, pero la radio militar confirmó daños en una estación ferroviaria de Tel Aviv. Los Guardianes de la Revolución, el cuerpo de élite iraní, afirmaron haber disparado misiles de "largo alcance" contra esta ciudad y Eilat, en el sur del país.
La confrontación, desatada hace más de un mes por operaciones conjuntas de Israel y Estados Unidos contra Irán, ha dejado miles de muertos, principalmente en la república islámica y Líbano. A pesar de los llamados al diálogo de Trump, quien prevé que el conflicto se extienda "dos o tres semanas más", Teherán mantiene su ofensiva.
"¡Los puentes son los siguientes, y luego las centrales eléctricas!", advirtió el mandatario republicano en su red Truth Social, endureciendo su retórica después de que los bombardeos estadounidenses e israelíes destruyeran un puente en construcción cerca de Teherán. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, respondió que "atacar infraestructuras civiles, incluidos puentes sin terminar, no empujará a los iraníes a rendirse".
Mientras tanto, Líbano se ha convertido en otro frente crítico del conflicto. El movimiento armado proiraní Hezbolá reanudó sus ataques con proyectiles hacia el sur de Israel durante la noche, arrastrando al país a la guerra desde que comenzó a atacar Israel en venganza por la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei en bombardeos israeloestadounidenses.
El ejército israelí reporta haber golpeado más de 3. 500 objetivos en Líbano y "eliminado" a unos 1. 000 combatientes de Hezbolá en un mes.
La ofensiva ha provocado una crisis humanitaria sin precedentes: más de un millón de personas han huido de los ataques israelíes, que incluyeron la invasión de parte del sur del país.
La directora general de la Organización…
La directora general de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Amy Pope, advirtió sobre riesgos "muy alarmantes" de desplazamientos masivos y prolongados de la población libanesa. "Hay lugares en el sur que están siendo arrasados por completo y, aunque la guerra termine mañana, esta destrucción permanecerá y habrá que reconstruir", declaró a la AFP.
El conflicto también afecta a las monarquías petroleras del Golfo, que han sido blanco de represalias iraníes por albergar intereses estadounidenses y apoyar a Washington. Las consecuencias económicas globales son ya palpables: el estrecho de Ormuz, por donde normalmente transita el 20% del petróleo y gas mundiales, permanece casi cerrado por completo.
Unos cuarenta países abogaron por la "reapertura inmediata e incondicional" de esta vía marítima estratégica y acusaron a Irán de querer "tomar como rehén a la economía mundial". En respuesta, Baréin presentó un proyecto de resolución en la ONU para autorizar el uso de la fuerza con el fin de liberar el estrecho, aunque la votación prevista para el viernes se aplazó por falta de consenso en el Consejo de Seguridad.
Teherán advirtió contra cualquier "acción provocadora" en la ONU y dijo que una votación del Consejo de Seguridad "solo complicará aún más la situación". En Kuwait, otro país blanco de represalias iraníes, un ataque de drones en una refinería provocó incendios sin víctimas mortales. Las sirenas de alarma también se activaron en Baréin.
El tono ofensivo de Trump, quien prometió devolver a Irán "a la Edad de Piedra", provocó un nuevo repunte en los precios del petróleo. El barril de Brent del mar del Norte, referencia internacional, superó los 109 dólares el jueves antes de tres días de cierre de los mercados petroleros por las celebraciones de Semana Santa.
Mientras la comunidad internacional busca desesperadamente una salida diplomática, el conflicto muestra pocas señales de apaciguamiento. Con miles de muertos, millones de desplazados y la economía global en jaque, la región enfrenta su crisis más grave en décadas, con consecuencias que podrían extenderse mucho más allá de sus fronteras.
📰 Fuente: diariolibre.com






