
En 2026, la contratación pública dejará de ser un asunto puramente técnico, reservado al cumplimiento de trámites administrativos en los comités de compras y contrataciones, para consolidarse como un instrumento de poder estratégico del Estado dominicano. En un contexto global… [Leer completo]
En 2026, la contratación pública dejará de ser un asunto puramente técnico, reservado al cumplimiento de trámites administrativos en los comités de compras y contrataciones, para consolidarse como un instrumento de poder estratégico del Estado dominicano. En un contexto global marcado por tensiones geopolíticas, guerras comerciales, relocalización de cadenas de suministro y una competencia cada vez más intensa por inversión y talento, cómo y qué compra el Estado importa tanto como cuánto.
Los cambios en la contratación pública no solo afectarán al sector público dominicano, sino que también tendrán impacto en los sectores privado e incluso los individuos. La entrada de 2026 en vigencia de las nuevas regulaciones representa un salto significativo en cómo el Estado y sus ciudadanos interactúan con la economía.
La importancia del cambio:
A medida que se implementan estas reformas, la contratación pública en Repùblica Dominicana comenzará a ser percibida como una herramienta para controlar el presupuesto y alinear los recursos con los objetivos estratégicos de gobierno. Estos cambios no solo beneficiarán a los gobiernos locales y nacionales, sino también a las empresas privadas que buscan operar en el mercado dominicano. El Estado estará mejor posicionado para asegurarse de que su dinero se utilice de manera eficiente, al tiempo que busca oportunidades para impulsar inversiones y fomentar la creación de empleos.
El papel del ciudadano:
Como parte de estas transformaciones, el rol de los ciudadanos también cambiará. Ahora podrán jugar un papel más activo al participar en la contratación pública a través de plataformas digitales y programas de transparencia financiera. Esta participación colectiva facilitará un seguimiento transparente y efectivo del uso de recursos públicos, mejorando aún más las prácticas de gobierno y aumentando la confianza en los sistemas financieros locales.
Esfuerzos para mejorar:
La transformación en la contratación pública no se limitará al año 2026. Los gobiernos dominicanos seguirán trabajando para implementar nuevas regulaciones y programas que continúen avanzando hacia un modelo de gobierno más eficiente e inclusivo.
Esta transformación en la contratación pública no solo cambiará el panorama del sector público, sino que también tendrá un impacto positivo en los sectores privado e incluso los individuos. Los ciudadanos podrán ver cómo su dinero y sus inversiones se utilizan de manera más efectiva para alcanzar los objetivos de gobierno.





